lunes, 17 de diciembre de 2007

Siempre he sido independiente: Alatriste
Por: Judith Amador Tello

El nuevo Coordinador de Difusión Cultural de la UNAM adelanta en entrevista algunos puntos de su programa, que dará a conocer en enero, y responde a una serie de cuestionamientos sobre sus relaciones con Fox, de quien señala que al final de su mandato “abandonó un poco al país”, y de su amiga Elba Esther Gordillo, quien lo invitó a un proyecto educativo “que no se concretó”.

Será en enero próximo cuando el escritor Sealtiel Alatriste presente su programa rector de política cultural para la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al frente de la cual fue nombrado por el nuevo rector José Narro Robles, en sustitución del sociólogo Gerardo Estrada.

Adelanta, sin embargo, que aunque cuestionado por haber imitado el formato del programa de televisión Big Brother, realizará para el próximo año una nueva versión del concurso literario Caza de Letras. En entrevista con Proceso, anuncia también que se darán a conocer los detalles del convenio firmado por la máxima casa de estudios con la empresa Google para digitalizar parte de sus ediciones (ver recuadro) y habla de sus relaciones con Vicente Fox y Elba Esther Gordillo.

Así mismo, habla de su gestión al frente del Consulado de México en Barcelona –calificada en la prensa de dispendiosa– y hasta de un supuesto plagio del autor portugués José Saramago a un escritor mexicano que participó en un certamen literario convocado en 1997 por el diario Reforma y la Editorial Alfaguara, perteneciente al grupo Santillana, cuando Alatriste fue su director en México.

En concordancia con lo expuesto por Sergio Vela, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), en el sentido de que la cultura debe ser un factor de desarrollo económico en el país, Alatriste plantea que “es casi una obligación de todas las instancias culturales colaborar para que la cultura sea vehículo de desarrollo y bienestar”.

En su propuesta pretende, además, estrechar los vínculos entre cultura, arte y ciencia, y abrirse a los nuevos medios de difusión como internet. Su principal objetivo será participar en la formación cultural de los estudiantes y hacer de los espacios culturales de la Universidad (entre ellos el recién abierto Centro Cultural Tlatelolco y el futuro Museo Universitario de Arte Contemporáneo, en construcción) agentes de “acción social”.

En tal sentido agrega que siendo editor estaba convencido de que su labor era conseguir lectores para los autores que publicaba, “ahora quiero conseguir un público mayoritario para todos los artistas y grupos artísticos”.

A pregunta expresa, el escritor, autor de Por vivir en quinto patio, Tan pordiosero el cuerpo, En defensa de la envidia y La misma historia, entre otras novelas, dice sentirse capaz para la Coordinación de Difusión Cultural, luego de haberse desempeñado como editor, administrador de una editorial y diplomático. Tras destacar que se ha “preparado toda la vida para puestos de gestión cultural”, puntualiza:

“Cuando digo: ‘Me siento muy capaz’, no quiere decir que sé manejar un museo, sé que Graciela de la Torre (directora de Artes Visuales en la Coordinación) sí sabe. Sé que Ernesto Velázquez maneja muy bien la televisión (TV-UNAM). Lo que sí creo es que puedo coordinar, y ese es el lugar donde me han nombrado. Creo que puedo darle a la Universidad mi mejor esfuerzo en la coordinación, la difusión y la visión cultural global, ahí me siento muy bien y muy capaz.”

Alatriste era director de Literatura en la Coordinación al momento de ser nombrado por Narro. Antes estuvo al frente del Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América (IEESA) del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, invitado por Elba Esther Gordillo. El 13 de diciembre del año pasado, en su columna “Estrictamente personal”, del diario El Universal, Raymundo Riva Palacio comentó que la lideresa deseaba, incluso para presidir el Conaculta, “a un cercano de su viejo amigo Jorge Castañeda, Sealtiel Alatriste, de fama mundial por el dispendio realizado en su paso como diplomático de ocasión en Barcelona”.

Con todos

Se le pregunta al escritor si tiene una filiación política o el no tenerla le ha permitido ser cercano colaborador de Castañeda en el gobierno de Vicente Fox, luego con Gordillo en el IEESA, y ahora con el doctor Narro, quien es reconocido como priista.

“Siempre he sido un intelectual independiente, nunca como intelectual he estado ligado a nadie. Ni siquiera cuando fui director de la empresa Santillana me regía su visión. Cualquiera puede leer mis artículos periodísticos sobre problemas editoriales y educativos, que no necesariamente coincidían con la visión de Santillana en ese momento, pero yo no escribía como su director, sino como un intelectual que pensaba en estos problemas.”

Cuenta enseguida que cuando la campaña presidencial de Fox él estaba convencido de la necesidad de un cambio, pues el país no podía permitirse “seguir bajo la tutela del PRI”, y para ello era necesario pactar con el PAN. Entonces fue de las personas que se lo propuso al entonces candidato del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, de quien se siente amigo, pero el ingeniero no aceptó.

“Hice lo que pensé que debía hacer con responsabilidad”, subraya, y agrega, como ejemplo de su “independencia”: el hecho de haber llevado junto con Carlos Monsiváis a los escritores Saramago y Susan Sontag a Acteal, Chiapas, siendo todavía director de Santillana.

Su colaboración en el gobierno foxista como diplomático, agrega, “se caracterizó por esa independencia”. Fue invitado por el entonces canciller Jorge Castañeda y ratificado a la llegada de Luis Ernesto Derbez:

“Le dije que considerara que yo era un ser independiente y que tenía un programa para el consulado. Él me dijo: ‘Lo tienes, lo respeto y me gusta’. Al año me quitó pero por vía de mientras me dejó, me permitió hacer. Creo que la gente de Barcelona lo reconoce: Nunca se había hecho tanto en Barcelona como lo hicimos, no lo hice yo, lo hicimos todos. La importancia de México creció mucho, y no lo hice para el PAN, no soy panista y mucho menos me considero un tipo de derecha.”

–¿De izquierda sí?

–Sí, mis simpatías están con la izquierda, pero no quiere decir que cuando estuve en desacuerdo con Andrés Manuel (López Obrador) no lo pudiera manifestar. En el momento en que tuve que votar, quise y voté por él y lo dije públicamente. Ésta ha sido mi posición.

Es claro que ello no le impidió colaborar en los proyectos de Gordillo. Primero como miembro de la Fundación SNTE, en la cual participaron también, entre otros, Mariclaire Acosta, Rubén Aguilar Valenzuela, Jesús Cantú, José Antonio Crespo, Javier Garciadiego, Carmen Gaytán Rojo, María Marván, Carlos Montemayor, José Paoli Bolio, Consuelo Sáizar, Rodolfo Stavenhagen, Alfonso Zárate y Miguel Ángel Granados Chapa.

Luego al frente del IEESA. En este punto relata que conoce a Gordillo de hace años y lo invitó a organizar el proyecto, pero no se pudo concretar, entonces dio a conocer a los medios que ahí terminaba su gestión, vino la invitación del entonces rector Juan Ramón de la Fuente para la Dirección de Literatura y ahí terminó todo.

“No quiere decir que tenga algo que ver con sus programas, pero tampoco significa que ella no me haya favorecido con su amistad, y en algunos casos me ha llamado y me ha pedido consejo, muchas veces en los últimos años.”

–¿En materia política?

–No, nunca he dependido de ella. Digamos que siempre he sido su amigo, nunca he pertenecido al SNTE ni pienso pertenecer, no soy sindicalista.

Sin embargo, se le comenta que Gordillo ha sido un personaje muy cuestionado y polémico, y se le pregunta si acaso nunca pensó en ello cuando aceptó el proyecto del IEESA:

“No, porque el proyecto que ella me pidió era totalmente independiente en su momento y, como digo, no se concretó. Me ofreció toda la libertad para hacerlo y simplemente no se hizo, vino la invitación de la Universidad y desde entonces me dedico a la Universidad sin ninguna contradicción.”

Universitario de corazón

Remata con su relación con Narro:

“Colaboro con él como rector. No lo considero de ninguna manera un priista. Su filiación partidista en el pasado es responsabilidad de él y me parece que en todos los puestos donde ha actuado lo ha hecho con muchísima dignidad. En un desplegado que promoví junto con Ignacio Solares, dije que me parecía el hombre más adecuado para la Universidad por su formación, por su carácter, por las necesidades que tiene la Universidad en este momento y porque estoy convencido de que siempre ha sido un hombre muy entregado en su trabajo. No ha estado entregado más que a sus responsabilidades, eso lo puedo decir abiertamente, y lo que el doctor Narro nos ha pedido en este momento es una entrega total a la Universidad.”

Para él, si Narro no es “el universitario más grande”, sí es un “universitario de corazón” y, junto con De la Fuente, “uno de los gestores de la recuperación de la Universidad”. Redondea:

“Me enorgullezco de poder trabajar en diversas instituciones y de haber podido mantener mi independencia.”

Se le pregunta si ahora que concluyó la administración de Fox y muchos de quienes votaron por él se han arrepentido y han señalado los yerros de su gestión, forma parte de los arrepentidos:

“No estoy arrepentido para nada de lo que hice para que Vicente Fox fuera presidente. Sí hago una evaluación de su mandato, tengo muchas cosas que criticar, muchos desacuerdos con él, con su gestión y con varios de sus funcionarios.”

Dice que cuando colaboró con él no hizo ninguna crítica pues no le parecía pertinente ni ético hacerlo siendo cónsul. Y aunque antes dijo que Derbez “lo quitó”, ahora indica que su separación del consulado vino de “principios de desacuerdo con lo que se estaba gestando”, pero no habla de ello porque siempre ha respetado a “la gente con la que he trabajado”.

“Ahora, si me preguntas cuál es mi evaluación, creo que las expectativas creadas en el sexenio de Fox no fueron cumplidas y los últimos tres años no estuvieron nada bien, la situación del país no es la óptima. Eso no quiere decir que me arrepienta. Me podría arrepentir, no hay ningún problema, pero creo que se debía hacer lo que se hizo. Lo hicimos para que Fox entrara, no para responsabilizarnos de su gestión; que al final haya abandonado un poco al país y no hubiera actuado frente a los grandes problemas nacionales, pues sí, también lo creo.”

No obstante, su opinión es que la economía está bien y ello le permite al país “sortear sus problemas”. Se le comenta que aumentaron problemas, como la migración hacia Estados Unidos, a lo cual responde que se debe a muchas razones estructurales, pues es una situación compleja, y agrega que el hecho de que el país no avanzara en determinados aspectos no se puede atribuir a un solo hombre.

Señala la falta de colaboración del PRI y califica a Roberto Madrazo como “un tipo muy dañino para el país, lo puedo decir abiertamente, también fue responsable” como líder del PRI. Igualmente considera que el PAN “no supo entender qué era la transición” y no gestó nuevas estructuras como partido en el poder.

En su opinión, para solucionar los problemas de México debe comenzarse por cambiar las instituciones, entre ellas las de justicia, pues están muy politizadas.

Acerca de su gestión en Barcelona, calificada de “dispendio”, el escritor señala que no le gusta responder a infundios, pero asegura que si hubo una administración sin despilfarro fue la suya, y no hizo ninguna desviación al presupuesto ni hay gastos que no hayan sido aprobados desde la Cancillería.

Explica que se adquirió una casa como sede del Consulado, pero según él fue a un precio mucho menor del valor que tenía, por intervención del gobierno catalán, y con un crédito a 20 años, “en condiciones superfavorables” de parte del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria. Ahora, dice, la casa no sólo ha aumentado su valor, sino que la presencia de México en Cataluña es “más eficaz” e importante.

Saramago

Entre los planes que Alatriste tiene para la Coordinación de Difusión Cultural está la creación de un nuevo concepto de “comunicación integral” entre la Coordinación y el público, para difundir la oferta cultural de la UNAM, y para que cuando la gente piense en el uso de su tiempo libre lo haga “en primer lugar en la Universidad”.

A principios del próximo año se reabrirá el Museo del Chopo, actualmente en proceso de restauración; se continuará con la publicación en la red de la colección Material de lectura, y se avanzará en la programación de TV UNAM en señal abierta, por el canal 20. Así mismo se abrirá la segunda edición de Caza de Letras.

Al respecto, dice no importarle que haya habido gente en desacuerdo por el formato, pues al final se logró que hubiera más de 200 mil visitas al sitio en la web en ocho semanas, lo que significa que los 12 jóvenes escritores que concursaron en el certamen tuvieron 3 mil lectores al día, y “no hay ningún escritor inédito en México que tenga diálogo con 3 mil lectores al día; si eso no es algo que haya que conservar en términos de difusión de la lectura, pues no sé qué haya que hacer”.

–No gustó que copiara el formato de los reality show.

–Sí. Fue la idea de un concurso, me pareció atractiva, una forma de involucrar al público, y desde la primera vez dije que íbamos a quitar la frivolidad que existe en eso, pero con la idea del concurso, de la competencia.

Para finalizar se le pregunta su opinión sobre lo que ha dicho el escritor Teófilo Huerta Moreno, quien por internet ha asegurado que Saramago se “inspiró” en su cuento La mujer rojinegra, presentado al concurso convocado por Alfaguara en 1997, para su novela Las intermitencias de la muerte, y hasta dice que tiene en ésta frases muy similares a las suyas.

A decir de Huerta, cuando Alatriste fue cónsul en Barcelona estrechó su cercanía con Saramago y “no fue nada difícil sustraer de los archivos de la editorial mi cuento... para que sirviera de inspiración al afamado Nobel”.

“No tengo absolutamente nada que ver –dice enfático Alatriste–, ni leí el cuento ni sé quién es Teófilo. Nunca le he contestado, me parece que es una locura demencial lo que está proponiendo: Ni Saramago leyó ese cuento ni está enterado. Saramago es muy cercano, él fue a operarse a Barcelona y ahí me enteré de la novela cuando él la estaba terminando, antes nunca supe.”

Dice que en el mundo intelectual hay gente que “quiere igualarse” a otros escritores, como a Carlos Fuentes, cuando su libro Diana o la cazadora solitaria, a Gabriel García Márquez o a Pablo Neruda; les ha sucedido que “gente se aprovecha para hacerse notoria”, pero aclara: “yo no voy a colaborar en la publicidad de este individuo, lo único que sé del asunto es que no sé absolutamente nada, es totalmente ajeno a mí, no tengo nada que ver con él”. l

Fuente: Proceso / México / Versión para imprimir