martes, 17 de junio de 2008

El mundo del arte trama en lo virtual
Por: Édgar A. Hernández

Herramientas en internet como Facebook o Hi5 han reemplazado o complementado redes que implicaban mayor esfuerzo y menos resultados

En 1996, el escritor Gonzalo Soltero tuvo que hacer decenas de llamadas, llevar personalmente sus invitaciones y pegar carteles en lugares específicos para presentar su primer libro, Crónicas de neón y asfalto. Todo cambió 12 años después.

Hace un mes Soltero presentó su primera novela, Sus ojos son fuego [FCE], y no fue necesario ni siquiera imprimir una invitación. Toda la convocatoria para llenar el auditorio de la librería Rosario Castellanos se hizo a través de Facebook y Hi5 con mejores resultados.

Como coinciden artistas, escritores, curadores y promotores culturales, las redes sociales en internet han comprobado su eficacia para promover actos culturales, ya que tienen la virtud no sólo de ser gratuitos y tener un tráfico constante, por las galerías de fotos y comentarios personales de sus usuarios, sino que pueden llegar a un público predeterminado, que a su vez comparte información con personas que tienen sus mismos intereses.

“Antes tomaba mucho tiempo tratar de telefonear a todos los que querías invitar a un evento. Ahora puedes alcanzar cientos de personas con un par de clicks”, indicó Soltero, quien al igual que todos los entrevistados para este texto, respondieron a través de Facebook.

Ariadna Ramonetti, directora de Trolebús/Galería, indicó que para su proyecto las redes sociales han sido una gran herramienta de difusión, ya que a principios de año creó un grupo de su galería y actualmente cuenta con casi 400 miembros.

“Constantemente actualizo el grupo con información e imágenes de las exposiciones más recientes. Un ex agregado cultural de México en Japón me contactó a través del Facebook y ahora me está ayudando a conseguir artistas locales para que intervengan el Trolebús en un futuro, ya que el vehículo proviene de Japón”, ejemplificó Ramonetti.

En cuanto a la difusión de eventos, abundó, funciona mejor que el correo electrónico, ya que puede dirigirse directamente a la gente que quiere que asista, sin el problema de que lo mande al spam.

Como explicó Madlen Schering, encargada de la difusión de la galería Gran Angular, las redes sociales se han convertido en un medio fundamental para darle continuidad a su trabajo, ya que la galería ha cerrado su espacio físico y se ha convertido en un proyecto ambulante y virtual.

“Para nosotros son muy importantes estas plataformas virtuales, porque como presentamos exposiciones a veces aquí, a veces allá, pues este medio es la forma más fácil de enterarte en dónde y cuándo presentamos algún proyecto. Esto se complementa con nuestra página www.granangular.tk y nuestra base de datos”, indicó Schering.

La curadora mexicana Sol Henaro, quien radica en España e Italia, señaló que las redes sociales han cobrado relevancia para ella por estar fuera de México, ya que es un medio ágil para intercambiar de manera inmediata información, impresiones y otros materiales.

“No creo que esta herramienta deba desplazar a otros medios de difusión, pues no todos tienen una computadora en casa o el tiempo para revisar a diario y a cada rato, como muchos de nosotros, pero creo que definitivamente complementa. La información que se promueve funciona como una suerte de post-it. La rapidez con la que se esparce la información tiene sus pro y contra”, dijo Henaro.

Radicado en Los Ángeles, California, el artista mexicano Rubén Ortiz-Torres recordó que primero no supo ni entendió para qué servía el Facebook, pero de repente sus alumnos lo encontraron y empezó a enterarse de sus vidas privadas.

“Unos meses después todo México y Sudamérica apareció. Al principio sólo para jugar, convertirse en zombies y vampiros o mandarse regalitos. Algunos empezaron a anunciar sus actividades y hacer un espectáculo de sus relaciones públicas. En mi caso, este medio me ha sido particularmente útil para conectar con amigos que no he visto en mucho tiempo y como los círculos sociales en México son relativamente herméticos y estables, ha sido una manera efectiva de reinsertarse en ellos y ver qué están haciendo”, indicó Ortiz-Torres.

Hipatia Palacios, coordinadora de difusión de la Sala de Arte Público Siqueiros (SAPS), destaca la velocidad con la que este tipo de redes generan una base de datos, además de que sirve como un espacio de intercambio internacional.

“En la SAPS llevamos unos 7 años recolectando contactos y tenemos una base de aproximadamente 15 mil personas. En el Facebook en tres semanas llevamos más de mil personas, algunos de ellos de otros países, pero al fin y al cabo gente que trabaja, se dedica o le interesa el arte; así que aunque no puedan venir, se enteran de lo que está ocurriendo en nuestro recinto”.

Fuente: Excélsior / México / Versión para imprimir