La prosa poética de Peniche Ponce se vierte como una luz desbordante sobre la planicie yucateca para compartir el misterio de su paisaje. La ciudad de Mérida es aquí centro del cosmos y testigo de una representación del mundo que aguarda el transcurrir del tiempo. Otro día de luz es una colección de instantes, de trozos de un mundo impregnado de sabiduría secreta, acaso de sangre maya de este yucateco admirable.