Los defensores de los derechos humanos han exigido que se destinen recursos públicos suficientes para buscar a las más de 400 desaparecidas en Ciudad Juárez, Chihuahua y que se haga un banco de datos de ADN para identificar los cuerpos. Varias comunidades teatrales han puesto en escena muchas versiones de estos dolorosos hechos y una cineasta chicana filmó un magnífico documental, “Señorita extraviada”.