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José G. Moreno de Alba
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iceberg
 

SABEMOS QUE LOS NUMEROSOS EXTRANJERISMOS que ingresan, por necesidad, en el léxico español general pueden —desde cierto punto de vista— clasificarse en dos grupos: los que sufren en el proceso de incorporación modificaciones en su pronunciación y en su escritura, y los que pasan al acervo del vocabulario sin cambio alguno, crudos, como suele decirse. Ejemplos de los primeros pueden ser voces como yate (yatch), bote (boat), futbol (football), etcétera.
        El problema que suscitan a veces los vocablos adaptados es que no todos los hablantes están de acuerdo en la forma de pronunciarlos o escribirlos. Sucede asimismo que en ocasiones la forma recomendada por la Academia no llega nunca a ser empleada por un buen número de sujetos. Tal es el caso, por ejemplo, de filme (frente a film) o de elite (frente a élite o elit).
        Más difícil parece el asunto cuando el extranjerismo ingresa en los diversos dialectos del español de manera notablemente diferente. Un buen ejemplo de este fenómeno es el vocablo inglés iceberg, de empleo generalizado en español. En la península ibérica predomina ampliamente la pronunciación "hispanizada", es decir que se articula como si se tratara de una palabra española: iceberg (aguda, con c interdental o s, según las zonas, y con una -g final muy débil). Por lo contrario, en América la forma de pronunciación es a la inglesa, esto es, algo así como áisberg. Este fenómeno se repite en otras muchas voces extranjeras (nilón y nailon, sea por caso).
        La cuestión es: aceptando que iceberg, siendo voz corriente, debe aparecer en el DRAE, ¿cómo debe consignarse? No parece recomendable hacerlo transcribiendo de manera aproximada la pronunciación inglesa (áisberg), entre otras razones porque nadie la escribe así. Por otra parte, introducirla simplemente como iceberg no permitiría saber cómo la pronuncia un buen número de hispanohablantes. Quizá una buena solución sea anotar la entrada conforme a la ortografía original inglesa (iceberg), que es como siempre la escribimos todos, y anotar en seguida que en América se pronuncia áisberg. Este recurso ya lo empleó el DRAE, al menos para el caso de la voz México, cuando señala en su vigésima edición que aquí la x se pronuncia como j.


Usted hallará aquí un conjunto de artículos sobre palabras, expresiones, reglas gramaticales y ortográficas que provocan confusión o equívocos entre los hablantes. Cada entrada tiene un título, en el que se sintetiza el tema ahí tratado; por ejemplo: “bistec / bisté / bisteques / bisteces” explica los orígenes del vocablo con que solemos referirnos al filete. Para llegar a esa minucia haga clic en la letra B y busque dicha entrada, o haga clic en la lista de Todas las entradas y localícela ahí.