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José G. Moreno de Alba
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acostumbrar(se) (a)
 

EN EL EXCELENTE Diccionario panhispánico de dudas (DPD), publicado hace algunos años por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española (Santillana, 2005), en el artículo acostumbrar, se nos explica que este verbo: 1) Puede emplearse como pronominal (acostumbrarse); 2) tiene dos significados: a) ‘habituarse’ y b) ‘soler’; 3) cuando significa ‘habituarse’, se construye con un complemento introducido por la preposición a (“acostumbrarse a algo”); cuando su significado es ‘soler’, va seguido de un infinitivo, que puede o no ir precedido de la preposición a (“acostumbra [a] venir”), aunque aclara el DPD que, aunque “ambas son construcciones válidas”, hay preferencia hoy por la construcción con a. Anoto en seguida algunas observaciones y precisiones, que podrían tal vez mejorar el artículo citado:
        1. La entrada del artículo del DPD es acostumbrar(se), verbo que tiene dos acepciones (‘habituarse’ y ‘soler’). Presentarlo así permite suponer que en sus dos acepciones (‘habituarse’ y ‘soler’) puede emplearse o bien como acostumbrar o bien como acostumbrarse. Ello sólo es así cuando su significado es el de ‘habituarse’, y entonces puede ser transitivo (“lo acostumbré a levantarse temprano” = ‘lo habitué’) o pronominal (“me acostumbré a levantarme temprano” = ‘me habitué’). Por lo contrario, cuando significa ‘soler’, no lleva pronombre (“acostumbraba levantarme temprano” = ‘solía’). Resulta inaceptable decir *me acostumbraba levantarme temprano, con verbo pronominal. El verbo acostumbrar (no pronominal) significa, por tanto, ‘soler’. Si esto resulta cierto, la única manera de explicarlo en el diccionario es mediante dos artículos independientes: En el primero, acostumbrar(se) (transitivo o pronominal), se explicaría lo referente al verbo que significa ‘habituarse’; en el segundo, acostumbrar (forma no pronominal), se harían los señalamientos al verbo que tiene el significado de ‘soler’. Mejor que decir “el verbo acostumbrar(se) tiene dos acepciones (‘habituarse’ y ‘soler’)”, que es lo que, con otras palabras, dice el DPD, convendría explicar, en dos artículos diferentes, que hay dos verbos (acostumbrar[se] y acostumbrar), el primero de los cuales significa ‘habituarse’ y el segundo, ‘soler’.
        2. En su forma acostumbrar(se), es decir cuando significa ‘habituarse’, es seguido ciertamente por un complemento introducido por la preposición a (“me acostumbré [‘me habitué’] a levantarme temprano”, “la acostumbré [‘la habitué’] a levantarse temprano”). El empleo de la preposición es obligatorio. No puede decirse *me acostumbré levantarme temprano, ni *la acostumbré levantarse temprano. Ahora bien, por lo que respecta al régimen del otro verbo no pronominal (acostumbrar), el DPD señala, por una parte, que su complemento puede o no llevar la preposición a (“acostumbraba [‘solía’] levantarme temprano” o “acostumbraba [‘solía’] a levantarme temprano); y, por otra, precisa que hay “preferencia hoy por la construcción con a”. Si se consulta el Corpus diacrónico del español (CORDE), que contiene textos desde la Edad Media hasta 1970, se verá que la construcción acostumbraba a (con preposición) se emplea unas 150 veces. El 80 % de esos registros son del español de España. Con unas pocas documentaciones aparecen los diversos dialectos del español americano. De México, por ejemplo, se transcriben sólo 2, uno de ellos equivocado (acostumbraba por acostumbrada). De acuerdo con el CORDE, la construcción con preposición (acostumbraba a) se usó más a fines del siglo XIX y durante las primeras tres cuartas partes del XX. En una cala que considera sólo los años 1890-1900, el 75 % de las construcciones tienen preposición. La casi totalidad de casos con preposición son del español de España.
        3. Ahora bien, por lo que corresponde al español actual, también deben hacerse algunas precisiones. Examinando, en el Corpus de referencia del español actual (CREA), las apariciones de acostumbraba (a) en textos que van de 2002 a 2004, se encontraron 21 casos con preposición y 11 sin ella. Según estas cifras, por una construcción sin preposición hay dos con ella. Es claro el predominio del empleo de acostumbrar a + infinitivo. Hay necesidad empero de determinar si esto sucede en toda la lengua española o sólo en algunos de sus dialectos. De lo que no parece haber duda es de que en España, en el español actual, se prefiere ampliamente el empleo con preposición: Por un registro de acostumbrar + infinitivo (sin preposición) hay 10 de acostumbrar a + infinitivo. En el español de España, por tanto, la norma es el empleo de la preposición. Entre paréntesis: Téngase en cuenta, por otra parte, que los textos españoles son en el CREA y en el CORDE mucho más numerosos que los americanos. Sucede exactamente lo contrario en el español de México: Por un registro de la construcción con preposición (acostumbraba a levantarme temprano), hay 10 sin ella (acostumbraba levantarme temprano). La norma en México es evidentemente la construcción sin preposición (acostumbraba + infinitivo) ¿Sucede lo mismo en todo el español americano? No parece ser así. En el español de la Argentina, por ejemplo, la relación es más o menos de 10 a 8 a favor de la construcción sin preposición; pero en el chileno es de 8 a 2 a favor de la construcción con preposición. En resumen: Convendría cambiar la redacción del DPD (“preferencia hoy por la construcción con a”), por una explicación más precisa, como la siguiente: En el español actual, hay dialectos (como el de España y el de Chile) en los que se prefiere el empleo de la preposición; en otros (como en el de Argentina) no hay preferencia clara por una u otra construcción; finalmente, en algunos países (como México) los hablantes se inclinan claramente por la construcción sin preposición.


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