SABEMOS QUE LA EXPRESIÓN volver en sí ('recobrar el sentido') puede verse como un sintagma en el cual el verbo (volver) tiene un complemento (en sí) que puede o, mejor dicho, debe concertar, en persona, con el verbo (yo vuelvo en mí, tú vuelves en ti, él vuelve en sí). A veces puede reforzarse el sentido reflexivo con el vocablo mismo (en sí mismo). Resulta por tanto impropio decir *volviste en sí o *volví en sí, puesto que falta ahí la concordancia de persona. Ahora bien, existe en español el verbo ensimismarse (y el sustantivo ensimismamiento, que de él procede). Proviene de la frase en sí mismo; es la verbalización de esa frase. El DRAE nos enseña, por una parte, que significa o bien 'abstraerse' o bien 'sumirse o recogerse en la propia intimidad' y que, por otra, se trata de un verbo de los llamados pronominales, es decir, que sólo puede conjugarse en combinación con un pronombre (me, te, se, nos, os). Se anotó que debe decirse vuelvo en mí (y no *vuelvo en sí). Entonces, ¿deberá decirse "yo me enmimismo, tú te entimismas"? Evidentemente no, aun cuando no falta cierta dosis de lógica en las curiosas construcciones. Debe recordarse empero que el lenguaje no es lógico ni ilógico, sino prelógico (anterior a la lógica, más allá de ella). El verbo ensimismarse que, según la gramática y el DRAE, no tiene ninguna otra peculiaridad sino sólo su carácter pronominal, puede conjugarse en todas las personas y tiempos (no es defectivo) como cualquier otro verbo regular de la primera conjugación: "yo me ensimismo", "tú te ensimismas", "él se ensimisma"... La explicación de la propiedad de yo me ensimismo y de la impropiedad de *vuelvo en sí es muy sencilla: el verbo ensimismarse es una sola palabra; en ella los vocablos en, sí y mismo dejaron de funcionar como palabras, perdieron ese carácter. Por lo contrario los vocablos en sí, en ti, en mí, en las expresiones "vuelve en sí, vuelves en ti, vuelvo en mí", no han perdido su carácter de palabras (de monemas, de signos lingüísticos independientes) y por ello deben concertar con la persona del verbo. Esas mismas voces en el verbo ensimismarse, aunque influyen de manera decisiva en la significación del verbo, han perdido totalmente su autonomía como palabras, sintácticamente han desaparecido (en ya no es preposición, sí ya no es pronombre, mismo ya no es adjetivo), para dar lugar a un verbo, son ahora su raíz, y por ello permanecen inalteradas a lo largo de la conjugación. |