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José G. Moreno de Alba
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entrenar(se)
 

El verbo entrenar, transitivo (entreno al equipo) o pronominal (me entreno), se consideraba por la Academia, hasta 1970, un galicismo que se empleaba en lugar de los castizos ensayar, ejercitar, adiestrar, habituar, acostumbrar, amaestrar... Ahora se señala simplemente su origen (del francés entraîner), aunque sigue explicándose sólo como transitivo o pronominal y no como intransitivo (*entreno por me entreno). Es interesante el hecho de que en dos sucesivas ediciones del DRAE manual, la de 1984 y la de 1989, se añadiera a su carácter pronominal el que también podía ser intransitivo (tan correcto entreno como me entreno). Esta posibilidad —que pueda construirse como intransitivo, sin pronombre— desaparece en las entregas del DRAE de los años 1992 (vigésima primera) y 2001 (vigésima segunda).
        Las primeras documentaciones seguras de este vocablo pertenecen a la década de los años veinte del siglo pasado. El texto siguiente, del peruano José Carlos Mariátegui, es de 1926: “Tardieu, conservador de gran estilo, tratará de hacer sentir más su fuerza personal. Es, entre los nuevos ministros, el que más evidentemente se entrena para suceder a Poincaré”. En el Corpus diacrónico del español (CORDE) hay un raro caso de entreno, de principios del siglo XVII (1601), de Gabriel Lobo Lasso de la Vega (Manojuelo de romances), que bien puede ser una errata (¿por estreno?): “Yo pienso no desvelarme, / vuessa merced me perdone, / que entreno la jerigonza / como me he criado en Corte, / yo le hago poco al caso / no faltarán rapagones / que essos favores estimen / y hasta la mañana ronden”. Como quiera que sea, el vocablo adquiere verdadera vitalidad en la segunda mitad del siglo XX; sobre todo en las últimas décadas. En todo el CORDE (con textos hasta 1970) hay sólo 14 casos de entrenar (en infinitivo); por lo contrario, en el Corpus de referencia del español actual (CREA), con sólo textos posteriores a ese año, se documentan 711 casos de ese mismo infinitivo.
        Es ciertamente transitivo o pronominal en las primeras apariciones. En el CORDE, entre los años 1926 y 1969, en todos los textos aparece o bien como transitivo (“La Federación Noruega de esquí ha autorizado a sus grandes campeones nacionales [...] para que [...] puedan dedicarse a entrenar y preparar a los equipos olímpicos de esquí de Alemania” [Xique, Mosaico de noticias y comentarios, 1935]); o bien como pronominal (“En Milán se llegó a pensar en la instalación de un rocódromo [...] a fin de que los escaladores milaneses se pudieran entrenar a diario” [Agustín Faus, Diccionario de la montaña, Madrid, 1963]). Sin embargo hay un pasaje de la novela Un mundo para Julius (1970), del peruano Alfredo Bryce Echenique, en que el verbo entrenar es ya claramente intransitivo: “Soñaban con tener un colegio nuevo, grandazo, moderno, con capilla y salón de actos separados, con muchas clases y jardines para lo del fútbol con Morales. Y es que tenían que entrenar fuerte para que los grandazos del Inmaculado Corazón jugaran y le ganaran a los más chiquitos del Santa María”.
        Es muy probable que en el español actual se prefiera el empleo de entrenar como no pronominal (entreno a diario), es decir como intransitivo. Evidentemente es totalmente normal, en todas partes, su empleo con complemento directo no pronominal (entrenar a alguien). Compiten, por tanto, las formas me entreno (pronominal) y entreno (intransitivo), con predominio de la segunda. En el CREA se hallan 11 casos de me entreno (de España, sobre todo, pero también de México y de Argentina) y 24 de entreno (correspondientes a los siguientes países: España, México, Argentina, Venezuela, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Nicaragua). Este uso (intransitivo) ya es reconocido por el Diccionario panhispánico de dudas, donde se dice que cuando se emplee como intransitivo “se recomienda su uso en forma pronominal” (me entreno). “No obstante, añade, se admite también la construcción intransitiva no pronominal, que se va imponiendo en el uso actual” (entreno). Convendría que esta observación se incluyera también en el DRAE.


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