HACE POCO ALGUIEN me preguntó la etimología de la voz quiniela. Le respondí que no la sabía pero que trataría de investigarla. He llegado a resultados que no considero sino hipotéticos, sujetos a comprobación. Comienzo diciendo que la voz quiniela (que por primera vez se define en la decimonovena edición del DRAE, de 1970) no siempre ha tenido el significado que hoy prevalece. Parece ser que la primera acepción con que se empleó fue la siguiente: 'juego de pelota en el que toman parte cinco jugadores'. Es muy probable que ese 'juego de pelota' haya sido precisamente de pelota vasca, es decir, de jai alai ('fiesta alegre', en vasco). Eso opina, por ejemplo, Martín Alonso (Enciclopedia del idioma). De ser esto cierto, en el número de jugadores (cinco) puede estar la clave del origen de la voz. En efecto, podría en tal caso proponerse, como hace Martín Alonso, que quiniela proviene de quina, voz tal vez poco usada en el español moderno que tiene (o tenía) varias significaciones, todas relacionadas con el número cinco: 'en el juego de lotería, acierto de cinco números' (acierto también conocido como quinterno o quinterna); 'armas de Portugal, que son cinco escudos azules puestos en cruz, y en cada escudo cinco dineros en aspa'; 'en algunos juegos de dados, dos cincos cuando salen en una tirada'. Estas acepciones están explicadas en el DRAE. Martín Alonso, para su etimología, se basa en la primera de ellas ('quinterno'): quiniela procede de quina ('quinterno'). Se supone, por tanto, que el juego de lotería en el que deben acertarse cinco números es anterior al juego de pelota vasca llamado quiniela. Esto convendría comprobarlo. Una de las acepciones de quina ('armas de Portugal') es muy antigua, aparece ya en Aldrete (1674); la otra ('acierto de cinco números en la lotería', 'quinterno') se consigna apenas en la decimotercera edición del DRAE (1899). Tanto Aldrete cuanto el Diccionario de autoridades añaden lo siguiente: 'quinas en el juego de las tablas son dos cincos'. Quina(s) procede del neutro plural latino quina (de quini, -ae, 'de cinco en cinco'). En resumen: el latín quina produce, en español, quina(s), que, a su vez, es origen de quiniela ('juego de pelota'). Probablemente comenzaron a hacerse apuestas en relación con los resultados de esas quinielas (juegos de pelota en que intervenían cinco jugadores). Pasó por tanto a designarse quiniela no sólo ese 'juego' sino sobre todo la 'apuesta'. Todavía hoy, en el jai alai, se juegan apuestas llamadas quinielas en juegos en los que intervienen ya no necesariamente cinco jugadores, sino casi siempre seis. Quizá fue allí donde primero se usó la voz quiniela para cierto tipo de apuesta (acertar, por ejemplo, a los jugadores que queden en primero y segundo lugar) y, después, se extendió el tipo de apuesta (y la designación) a otros juegos o deportes, lo que obligó a la Academia a incluir la siguiente acepción (la número 2) de quiniela: 'apuesta mutua en la que los apostantes pronostican los resultados de los partidos de futbol, carreras de caballos y otras competiciones'; y la tercera: 'boleto en que se escribe la apuesta'. |