Blanca Lolbee, colaboradora: Hoy quiero compartir con usted una obra que me ha encantado. Se trata de un libro para jóvenes que los adultos podemos leer con singular alegría y aquellos que amamos los libros nos regodeamos más en la lectura de El Libro Salvaje, de Juan Villoro.
El personaje principal de este libro es Juan, un adolescente cuya madre dispone que se vaya a pasar las vacaciones a casa de su tío Tito. El tío Tito resulta ser todo un personaje, es un bibliófilo empedernido, solitario y soltero, con malos hábitos para comer y dormir y cuya vida gira en torno a una sola cosa: los libros.
A regañadientes, Juan llega a la casa del tío, o para decirlo mejor, lo llevan y lo depositan, literalmente, en la casa del tío Tito, al que hasta entonces había visto quizá sólo un par de veces.
Todo fue llegar, e inmediatamente descubre que la casa está llena de libros por todos lados y no sólo eso, además es un laberinto en el que él, incluso, tiene que andar con una campanilla por si se llega a perder, cosa que le pasa más de una vez.
Pasados algunos días, el tío descubre que su sobrino es un lector (...), lo cual significa que los libros querrán ser leídos por él. Dicho en otras palabras: los libros tienen vida propia y hasta El Libro Salvaje, se dejará ser leído por Juan, quien no puede creer que sea un lector (...), pero su tío le explica.
Querido Juan: No es necesario ser muy aplicado para convertirte en un gran lector. Los libros sienten que los puedes querer como nadie los ha querido y que puedes compartirlos con alguien a quien quieres mucho, como la chica de la farmacia, que tiene unos ojos tan bonitos.
Desde luego, el amor no está ausente de esta historia, pero el que prevalece es aquel que se les da a los libros. La historia está escrita no solamente para quienes le tienen especial afecto a los libros, sino incluso para aquellos que no les prodigan especial aprecio. Esto es, es una historia divertida, muy ingeniosa y un bello tributo para estos grandes amigos que son los libros, aunque no todos.
Sí, sobrino, hay libros malos, malísimos. No me refiero a libros mal hechos o ridículos. Los tristes libros escritos por una persona que sufrió sin que eso fuera útil, los libros hechos por idiotas que sólo querían ser famosos. Me refiero a los libros que hacen daño y atacan a otros libros.
No es fácil reconocerlos porque son astutos y esconden su verdadero mensaje. Si los lees, te pueden parecer agradables, pero hacen que olvides lo que dicen otros libros. Los grandes lectores no se dejan engañar, pero a veces hasta ellos aceptan este veneno (...) al olvido malas intenciones.
Y así, entre la realidad y una inteligente fantasía que da más vida a los libros, se desarrolla la entretenida y bella historia titulada El Libro Salvaje. El Libro Salvaje, es de Juan Villoro, está ilustrado por Gabriel Martínez Meave y editado por el Fondo de Cultura Económica. Espero que se dé la oportunidad de disfrutarlo. |