En 1997, Cornelia Funke publicaba en Alemania sin mucho éxito El jinete del dragón [FCE], una novela infantil de 523 páginas. Los niños no leen libros tan gordos, le criticaron. Al año siguiente, una principiante J.K. Rowling lanzaba Harry Potter y la piedra filosofal, desatando un fenómeno editorial que rompió las reglas con las que hasta ese momento se movía la literatura infantil. Eso fue una explosión. Ya nadie se fijó en el número de páginas ni se atrevieron a decir que los niños no leen nombres complicados o no entienden temas escabrosos, dijo Funke, agradecida de la británica que le allanó el camino para la internacionalización de sus libros.
En 2004 El jinete de dragón se editó en inglés, manteniéndose 78 semanas en el ranking de los libros más vendidos de The New York Times. Ese mismo año, Funke publicó su gran éxito literario: Corazón de tinta [FCE], con el que ha vendido más de cinco millones de copias en todo el mundo y que le valió el ingreso, en 2005, a la lista de los 100 personajes más influyentes de la revista Time.
Siguiendo el camino de otras exitosas sagas literarias, el libro dio el salto a la pantalla grande con un filme homónimo -que se estrena el próximo jueves en las salas locales-, dirigido por Iain Softley (K-Pax) y producido por New Line Cinema, la misma productora de la adaptación al cine de El señor de los anillos.
Fiel al libro, el filme narra la historia de Mo Flockhart (interpretado por Brendan Fraser), un encuadernador de libros que tiene un don especial: cuando lee en voz alta, los personajes de las historias saltan del papel a la realidad. El problema es que, al mismo tiempo, una vida de carne y hueso queda atrapada en la página del libro. Eso explica la desaparición de su esposa, Teresa. El tercer personaje es Meggie, quien posee el mismo poder de Mo, pero que no sabe por qué su madre no está.
La posibilidad de encontrar a Teresa surge cuando Mo se topa con Corazón de Tinta, el libro donde está prisionera. Todo se complica con la llegada de Capricornio, el villano del libro, quien secuestra a Meggie y le exige a Mo dar vida a otros malvados de ficción. La oscarizada Helen Mirren, una rica y solitaria mujer que posee una extraordinaria biblioteca, reunirá a un grupo de aliados (reales y mágicos) que ayudarán en el rescate de la pequeña.
En el filme se encuentran citas a Tolkien, Phillip Pullman y de clásicos como La isla del tesoro de Stevenson y Las mil y una noches, entre otros.
Hasta ahora las críticas han estado divididas. Algunos medios como Hollywood Reporter dicen que nada de la popularidad de la novela es evidente en la película, mientras The Washington Post defiende la adaptación: El filme se mueve con vertiginosa velocidad, pero siempre tiene un rico sentido del detalle visual. Es una atractiva experiencia sensorial, llena de criaturas imaginativas, colores vibrantes y ricas texturas.
Corazón de tinta ha recaudado en taquilla sobre los 24 millones de dólares, haciendo eco del éxito literario que le ha valido a Funke el título de la JK Rowling alemana. Ella escogió a Brendan Fraser como protagonista y fue la productora de la cinta. Me senté sola en el set y durante unos minutos la magia fue completa. Es una experiencia única sentir cómo se hace real eso que sólo estaba en tu imaginación, ha dicho Funke.
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