- El escritor e ilustrador irlandés publica en México su más reciente libro El misterioso caso del oso
Con trazos sencillos, colores llamativos y figuras divertidas, Oliver Jeffers, artista irlandés, ha trabajado durante cinco años en la ilustración de libros infantiles, aunque asegura que sus dibujos e historias, que también escribe, son para un lector de cualquier edad.
En entrevista, el autor e ilustrador del cuento El misterioso caso del oso (FCE, 2009) afirma que los dibujos de un texto “hablan” más que las mismas palabras y facilitan la comprensión de la historia.
Bajo esta premisa, Jeffers optó por darle mayor peso a los gráficos en su último libro para contar la historia de un oso que roba los árboles del bosque para fabricar hojas de papel y con ellas hacer aviones para ganar el “112 campeonato bienal de aviones de papel”.
“El libro fue pedido por una empresa, tenía que hablar del uso del papel y de cómo se obtiene de los árboles. Lo hice a partir de la historia de un oso que quiere ganar un concurso. En este libro hay 90 por ciento dibujos y dejo el 10 por ciento al texto”, explica el también pintor.
Con la experiencia de ilustrar seis libros, traducidos al chino, hebreo, español y otros idiomas, asegura que sus obras literarias no se encasillan al lector infantil, por el contrario, busca que los adultos, “incluso los abuelos”, se interesen en los temas que aborda; por ejemplo, la protección del medio ambiente en su reciente publicación.
Reconoce que son temáticas “complejas” para niños, pero le apuesta a que las ilustraciones expliquen la moraleja y que los padres lean con su hijo el libro y “comprendan juntos de lo que habla”.
“Este libro y los otros que he hecho son para todas las edades, no creo que escriba para un sólo público. Tampoco dibujo para un público especial. Además, las ilustraciones son divertidas y hacen entretenida la historia. Espero que el adulto se interese y explique al niño, porque con las imágenes es más fácil entender”, asegura.
Con esta meta a alcanzar, Jeffers dice que en cada nuevo trabajo busca mejorar su técnica para hacer más divertidos y atractivos sus trazos; sobre todo ahora que la tecnología se convirtió en competencia y puede “robarse” al público.
Pero confiesa que no le es difícil hacerlo, porque disfruta de su trabajo, que empezó todavía estudiando en la Universidad Ulster, Inglaterra, cuando ilustró su primer libro; y jamás ha pensado en escribir o dibujar sobre otro tipo de literatura, pues la infantil le ha dejado numerosos reconocimientos internacionales y satisfacciones personales.
“Siempre he hecho lo mismo y no he pensado en hacer otra literatura. Esta la hago desde la universidad. Y aunque hago cosas como fotos e ilustraciones para venderlas a empresas y ganar dinero, disfruto mucho el trabajo con mis libros”, comenta Jeffers. |