Avecindado en México desde 1952, Alejandro Rossi (Florencia 1932-Ciudad de México 2009) cursó la carrera de filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México, después de haber realizado estudios, en un largo peregrinar de su familia por varios países, en Roma, Florencia, Buenos Aires y Los Ángeles. Discípulo de José Gaos y Leopoldo Zea, quienes influyeron notablemente en su formación como pensador crítico y con quienes llegó a entablar una perdurable amistad, este creativo filósofo y lúcido escritor supo construir una obra que en su solidez y en su capacidad de penetración bien nos recuerda el inobjetable ascendente de pensadores dieciochescos y existencialistas que como Coltaire y Diderot o Sartre y Camus entreveraron dos mundos mucho más cercanos de lo que se suele suponer: la filosofía y la literatura.
Influyente catedrático e investigador A medio caballo entre ambos oficios, entre el rigor de la ciencia y la libertad artística, Alejandro Rossi fue por varias décadas uno de los catedráticos e investigadores más influyentes tanto de su alma Mater la UNAM –en la Facultad de Filosofía y Letras y en el Instituto de Investigaciones Filosóficas su herencia fue invaluable, incluso entre quienes no tuvimos la fortuna de tenerlo como maestro –como de El Colegio de México, sin mencionar el perdurable recuerdo que como faro de Alejandría dejaba en las muchas residencias que desde finales de los sesentas impartió en otras significativas instituciones sobre todo de Italia y Estados Unidos.
Como editor cultural Cofundador y coeditor de la revista hispanoamericana de filosofía Crítica, miembro del Consejo de Redacción de la revista Vuelta, Rossi escribió buena parte de su obra en su primera lengua italiana y en su primera adquirida la española, si bien de igual modo fue traducido al inglés, al alemán y al francés, como su paisano Carlo Coccioli que también desde 1952 optó México por México como residencia. Básicamente ensayista y narrador, pensador visionario y creador de historias de palpitante vitalidad, escribió, entre otros importantes títulos, Lenguaje y significado, Manual del distraído (misceláneo de imprescindible lectura, como los mejores de Azorín, Ortega y Gasset o Ramón Gómez de la Serna), Sueños de Occam, Ortega y Gasset (en colaboración con otros autores), Diario de guerra, El cielo de Sotero, La fábula de las regiones, Cartas credenciales, Un café con Gorrondona.
Pensamiento claro y congruente Intelectual de muy firmes convicciones, Rossi se distinguió además por ser tanto un maestro como un discípulo generoso y agradecido, y fue él precisamente quien concibió y preparó la antología de José Gaos: filosofía de la filosofía, admirable y revelador homenaje en el vigésimo aniversario luctuoso de un pensador español que de igual modo concibió su obra más trascendental en nuestro país. Generador de un pensamiento claro y congruente, colaboró con otros reconocidos filósofos y ensayistas en los importes colectivos, editados en el extranjero sobre las realidades latinoamericana y mexicana, Philosophie und Rechtstheorie in Mexico (Berlín, 1989) y Philosophical Analysis in Latin America (Amsterdam, 1993)
Becario de El Colegio de México, la Fundación Rockefeller y la Guggenheim Memorial Foundation, Alejandro Rossi fue merecedor del Águila Azteca, máximo galardón que el gobierno de la República Mexicana otorga a aquellos ilustres extranjeros que han hecho valiosas aportaciones al país. Orden Andrés Bello que entrega el gobierno de la República de Venezuela, nación sudamericana donde nació su madre y él mismo pasó parte de su niñez, ingresó al Sistema Nacional de Creadores de Arte como creador emérito en 1994. Investigador emérito de la UNAM y miembro de la Junta de Gobierno de el Colegio de México, la Junta Directiva del Fondo de Cultura Económica y el Colegio Nacional, este valioso humanista y hombre de letras recibió en 1999 el Premio Universidad Nacional en el área de Creación Artística y Extensión de la Cultura (Doctor Honoris causa en el 2001), y en ese mismo año, el Premio Nacional de Lingüística y Literatura. |