Enrique Hernández (EH), conductor: Jaime Puente es un joven escritor que está cansado de tocar puertas para que le publiquen, piensa que es un autor común y corriente porque su madre no fue asesinada, ni su padre se comportó como un gangster, como le sucedió a algunos de los escritores que había, cierto día recibió una extraña oferta de una editorial importante, le publican su primer libro y localiza a Roberto Rojas, un escurridizo literato que fue maestro suyo, pronto Jaime descubre que Rojas desapareció junto con un misterioso manuscrito que es el centro de una pugna en el mundo editorial.
Sus escritos lo llevan hasta un pequeño pueblo en donde entra en contacto con un grupo de amas de casa que se dedican, o de amas de casa bien armadas, que se dedican a la literatura erótica, le digo que estaban bien armadas y que parecen resguardar un peligroso secreto.
En el transcurso de su aventura, marcada por traiciones, crímenes y mujeres esquivas, Puente aprenderá que no es una persona tan simple como creía, pero también una cruda verdad, consumir ciertos deseos y fantasías tiene el alto precio del vacío.
Este es el sumario de los escritores invisibles, un texto en la novela de Bernardo Esquinca, que está esta mañana aquí en Noticias W, Bernardo, cómo estás, muy buenos días.
Barnardo Esquinca (BE): Enrique, buenos días, pues aquí, con mucho gusto de estar contigo.
EH: Oye, de qué va, te reflejas, eres Jaime Puente.
BE: Pues es una especie de alter ego, en efecto, pero como hacemos todos los escritores una parte de sus experiencias personales, de sus vivencias, pero también mucho tiene que ver con lo que uno escucha, con lo que uno ve sobre todo, uno es una especie como de detective que está observando las vidas de los demás, también y rodando muchas anécdotas.
EH: Tienes un sitio en Internet que es muy popular, sensacional de...como estas hojas volantes u hojas rojas, como eran...
BE: Sí, como este periódico que traigo aquí de notas...
EH: Bueno y te inclinas mucho en tu que hacer literario a la pornografía, al racismo, a la nota roja y policiaca.
BE: Pues en general siempre los temas transgresores me han interesado, tanto para mi labor periodística como para mi labor literaria o incluso aquí en W, cuando colaboro con León, en el Mundo Maravilloso, pues es, siempre esta tendencia a escarbar un poco en la vida oscura del alma humana, porque me parece que ahí hay claves para entender por qué nos comportamos como nos comportamos.
EH: Y eso está en los escritores invisibles, que tienen estos asuntos de la pasión, el deseo y los costos, porque a veces nada más se quedan todos en la pasión, en el deseo y no analizan el costo y el gran costo que analizan los escritores invisibles es el del vacío.
BE: Las consecuencias, bueno, es un misterio, es un crimen, siempre me gusta amarrar como misterios y en este caso es algo que tiene que ver con el mundo editorial, como bien dijiste, es un joven escritor que no le publican y lo ponen a buscar a un maestro suyo que está desaparecido, un misterioso manuscrito que se pelean las editoriales, pero en realidad...
EH: Era un papiro.
BE: Exactamente, pero bueno, él también, es como una novela iniciática, él también va entendiendo cosas no sólo cosas del mundo editorial, sino de su propia vida, de su propia familia, del erotismo, es una novela, me gustaría decir como picaresca, se encuentra con varias mujeres ahí muy peligrosas y hay una reflexión en torno a la literatura, pero también a todo lo que es trasgresión, a la literatura erótica como una alternativa de mayor contenido y de mayor sacudimiento al lector, que estos Best Seller que inundan las librerías, ¿no?, es como una reflexión.
EH: Y decías que es un alter ego, Jaime Puente para ti, tú llegaste así a tocar puertas y que te publicaran la novela y no querían...
BE: Sí, batallé un poco.
EH: ¿Belleza Roja?
BE: Belleza roja fue la primera, que también está en el Fondo de Cultura Económica, batallé un poco, pero no tanto, me gustaba partir de esta metáfora de un escritor que encuentra dificultades, que la mayoría de sus escritores los pasamos en un principio.
EH: Sobre todo en México.
BE: En México, sí se lee mucho, pero no literatura, se lee otro tipo de...
EH: Como el periódico que traes en la mano.
BE: Como la nota roja, etcétera o cosas deportivas, pero no me interesaba hacer una queja, sino partir de ahí para plantear un misterio y tener un personaje que se iba descubriendo a sí mismo como una persona que no era común y corriente, él se queja, él piensa que no tiene éxito porque es una persona común y corriente, él se queja, él piensa que no tiene éxito y no le publican porque es un hombre común y corriente y se pone a reflexionar sobre los escritores que a él le gustan mucho como Barry Gilford, su papá era un gangster o (...) Roy, que su mamá fue asesinada.
Entonces, entorno también hay una parte como de ensayos, ensayos muy breves y reflexiones sobre la literatura misma, el papel del escritor, la fama, entre comillas, o las bagatelas del mundo editorial, pero sobre todo, insisto, es un misterio y hay también mucho sexo en este libro.
EH: Mucho erotismo.
BE: Así es.
EH: Mire, le voy a leer nada más el principio del libro para que se dé un quemón y se le antoje ir corriendo a la biblioteca, ahora que abran, porque es temprano todavía, para que lo compre, es Los escritores invisibles de Bernardo Esquinca, que está publicado por Letras mexicanas, sello del Fondo de Cultura Económica, la editorial que cumple 75 años.
Dice: Mi apellido es Puente, pero debería ser Pozo, como el de David, el amigo con quien comparto este minúsculo departamento, y es que a un pozo oscuro, húmedo han ido a parar mis sueños y esfuerzos por publicar mi primer libro, todavía me queda algo de necedad y energía para seguir intentándolo, han pasado ya tres años desde que una prestigiada editorial le dio el sí a mi novela, ilusionándome con la firma de un contrato que no especificaba la fecha de publicación del libro, pero en ese lapso he escrito otras, y ahora mis callosos nudillos han vuelto a ejercitarse en el agotador deporte de tocar puertas, y ahí arranca, ahí arranca la historia.
BE: Ahí es una novela muy paródica, y hay situaciones también como chuscas, creo que habría que abordar este tema con ironía porque si no, como te decía, los (..) de un joven que quiere publicar, podría ser muy tedioso pero a él le pasa de todo y cuando llega con estas mujeres misteriosas que se dedican a la literatura erótica, bueno, se involucra con una que está casada y luego lo empieza a perseguir el marido y hay situaciones te digo, como muy paródicas, creo que es una novela divertida, quien se acerque a ella se va a divertir sin duda.
EH: Digamos que en el nuevo periodismo de Truman Capote y A sangre fría a Enrique Metinides y sus fotografías, los expendientes de nota roja, ¿en dónde, en qué punto estás? ¿Qué tan Truman Capote y qué tan Enrique Metinides eres?
BE: Pues temas del lado de la ficción, totalmente ¿no?, pero si estoy muy influenciado por todos estos fenómenos postulares, la cultura popular y general y con tendencia a la nota roja ¿no?
Yo leo todos los días la nota roja, llevó un diario de nota roja en el que recortó notas y hago reflexiones, y todo esto pues se filtra en literatura ¿no?
EH: Ese es un lado oscuro de Bernardo Esquinca.
BE: Por supuesto, pero no uso porque me gusta entrar a estos temas porque como te decía, creo que al analizarlos, podemos encontrar más respuestas que si hiciéramos como que no existen y los queremos enterrar o hacer a un lado, me gusta enfrentarlos, mirar un poco el abismo porque el abismo siempre se regresa a una imagen interesante.
EH: ¿Cómo eliges tú la nota roja?, porque finalmente hay mucha gente que dice claro, son distractores de los medios para crear cortinas de humo y demás, pero esto existe desde la Colonia, acuérdate aquellas hojas con una mano pintada de rojo, la palma de una mano pintada de rojo y que circulaban en la ciudad, así nace la nota roja en México.
BE: Hay una gran tradición en México de nota roja y además tiene un abordaje que en otros países no se hace, aquí vienen a hacer reportajes de Europa o de Asia por qué (...) documentales, les llama mucho la atención este abordaje, hay de todo como en todo tipo de prensa, hay gente más seria, hay gente más comprometida, y hay gente que abusa del tema (...).
EH: (...) ¿no?
BE: pero yo creo que en este país, donde todo ya está en surreal, donde la realidad supera a cualquier tipo de ficción, donde vivimos una violencia tan cotidiana, tan sangrienta además desde tiempos prehispánicos (...) tenemos un país teñido de sangre; este tipo de prensa y este tipo de abordaje con tanto humor, con tanta ironía que nos ayuda un poco a enfrentar, porque de otra manera no puedes ¿no?, esta cruda realidad en este país que este abordaje de la nota roja y como cuando agarraron al del metro que se vestía de mujer para manosear a las mujeres, un periódico título Vestida para tontear, bueno, pues es genial ¿no?
EH: Sí, la prensa ¿no?, sobre todo a la prensa que (...) prensa maravillosa.
Recuerdo una que me llamó a mí mucho la atención, algún día de caos, de los muchos que ha habido en el Distrito Federal, ya decía, la capital de cabeza, pero la cabeza estaba de cabeza.
BE: Claro.
EH: Entonces lo tenías que leerla al revés y le envió esa edición.
BE: O cómo, o cuando Obama, en uno de los créditos de nota roja todo mundo a bordo el día (....) pero uno de los de nota roja decía A trabajar, mi negro, que me parece también un abordaje, o la reina de Sinaloa, ¿de dónde era la que va...?, también narco que decía Queohuole mi reina cuando la agarraron ¿no?, entonces esto nos ayuda a abordar la realidad de otra manera, y creo que cumple un papel social muy importante la nota roja en México.
BE: Por eso son los periódicos más vendidos,
EH: Bueno, no sé si los más vendidos, pero tienen muchísima popularidad.
BE: Los más vendidos y los más leídos, eh.
EH: Pero ahí (...) el (...) mexicano está puesto ahí, incluso hasta en los de farándula, ciertos tabloides de farándula también los lees, yo los leo y hay un humor ahí, y hay unos creativos que muchos otros medios quisieran.
¿Falta un periódico serio con ese estilo?
BE: Lo hubo pero no duró, El Centro.
EH: Ya ni me digas, yo escribí ahí.
BE: Estaba Salvador Camarena, que ahora está en (...).
EH: Salvador Camarena fue mi director y antes Miguel Castillo, y hubo...
BE: Y hubo (...) ese intento, pero habría que analizar por qué no cuajó, también le pegó la crisis ¿no?
EH: Sí, el papel y la (...), siempre carísimo por el estilo de impresiones.
Bernardo, gracias por estar con nosotros esta mañana, Los escritores invisibles, tenemos para regalar, si es que nos llama 51 668 900 tenemos ejemplares de Escritores Invisibles de Bernardo Esquinca, publicado por el sello Letras Mexicanas del Fondo de Cultura Económica.
Gracias, Bernardo.
BE: Muchas gracias y por aquí nos seguimos escuchando.
EH: Para que nos escuchamos, gracias, y gracias sobre todo a usted.
|