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Héctor Herrera en Radio Educación
Por Maru Pulido

Con su cámara fotográfica, don Armando Herrera inmortalizó la expresión de María Félix, la cicatriz en el rostro de Agustín Lara, un paso de baile de Tin Tan, la ceja levantada, características de Pedro Armendáriz, y las piernas de Tongolele, entre otros rostros que pertenecieron a la Época de Oro del cine y la radio en México.

José Luis Ramírez (JLR), conductor: Como una forma de rendirle tributo al trabajo de su padre, Héctor Herrera presenta el libro Armando Herrera. El fotógrafo de las estrellas, publicado por el Fondo de Cultura Económica.

MP: Y tenemos aquí a don Héctor Herrera, le damos la bienvenida para poder platicar con nosotros. Bienvenido.

Héctor Herrera (HH), fotógrafo: Gracias Maru, gracias José Luis.

MP: Y, bueno, también viene de esta sepa tan interesante, tan importante, su padre es fotógrafo y fotógrafo también, don Héctor.

HH: Sí, bueno, desde mi abuelo, mi abuelo fue el primer fotógrafo, en el siglo XIX, luego mi padre y yo soy la tercera generación, y mis hijos es la cuarta generación.

MP: Bien, bueno, El Fotógrafo de las Estrellas, así se le conocía a don Armando Herrera y, bueno, quiénes no en los 70, todavía en los 80 pasábamos por Insurgentes, cerca de San José Insurgentes y veíamos el estudio, donde iban también muchas novias a retractarse.

Platíquenos de los inicios, hace toda una historia también de su familia, de los inicios de su padre como profesional de la lente y cómo se fue convirtiendo en El Fotógrafo de las Estrellas.

HH: Bueno, fue un hombre que tuvo mucha suerte, o la ha tenido y la seguirá teniendo siempre. En aquella época, en el año de 1934, instaló su primer estudio, él no estaba decidido a ser fotógrafo, él había estudiado en el Colegio Militar y había sido piloto cuatro años, en la Aviación Militar, pero por X razones se suspendieron esas actividades y recurrió a su padre y le ayudó a instalar su primer estudio, en el año, repito, de 1934.

El tenía alguna idea bastante formal de lo que era saber retratar, porque mi abuelo era también un hombre con gran disciplina.

Entonces mi padre tenía un amigo, mi padre siempre fue muy bohemio y tenía un amigo que trabajaba en la orquesta de Agustín Lara, él se llamó El Booster, suave, que tocaba el acordeón y le hizo unas fotos. El Booster se les enseñó y le gustaron mucho al maestro Lara, y don Agustín le dijo Oye, llévame con tu amigo el fotógrafo para que me haga unas fotos.

Pues así fue, entonces, las primeras fotos que le hizo mi padre a Agustín Lara eran vestidos de charro, están en el libro.

MP: ¡Sí, sí, sí!

HH: Y con un smoking y con un frack, y tal, y al maestro le encantaron las fotos, de tal suerte que todos los que trabajaban con el maestro Lara, que ya era el hombre más popular en la Ciudad de México, que trabajaba en el Teatro (...) pues fueron también a retractarse con Armando Herrera.

Y de ahí empezó, poco a poco, y por el otro lado, en el año 36, un compañero de escuela de mi padre, que fue Claudio Estrada, el gran compositor...

JLR: ¡Oh!

MP: El guitarrista.

JLR: El último de los románticos.

HH: El gran Claudio estaba trabajando en El Folies y le presentó a Cantinflas.

Aunque ya se habían visto Mario y mi papá, porque a los dos les gustaba el box e iban a entrenar al mismo lugar pero no habían intimado, entonces Claudio se lo presenta, mi padre retrata a Cantinflas y otra vez vuelve a ser el boom grande, de haber retratado a Cantinflas en El Folies, y pues todos los que trabajaban con Cantinflas quisieron retratarse, y de ahí empezó el caminito, pero muy rápido, tuvo una suerte muy grande.

JLR: Los caminos por los que no se va la vida, ¿no?

HH: Sí, así es, así es.

JLR: Bueno don Héctor, el libro está profusamente ilustrado, como creo que debe ser, o sea, menos letras, más fotografía, que, además las imágenes dicen todo, puedes retratar la época, los estilos, las formas de vida, o sea, todo lo que le quiera uno encontrar a las fotografías.

HH: Sí, es la llamada Época de Oro de los artistas, pero también fue la Epoca de Oro de los fotógrafos, pero más importante, fue la Época de Oro de nuestro México, es decir, los años 30, 40, 50 y 60, México fue el paraíso en el mundo.

MP: Ajá.

HH: Y ese resultado de que tuviéramos a esos artistas, se debe al pueblo de México.

MP: Sí.

HH: Porque ellos fueron los que hicieron a los ídolos y mi padre, como comentábamos, pues sí retrató a casi todos los artistas, pero ha retratado a cientos, a cientos y a miles de familias.

HH: ... y a miles de familias, pues no solamente en las bodas como dices, sino en los XV años, niños encueraditos, en fin...

MP: Y a ustedes les tocó también ponerse a trabajar con su papá. Aparte tiene unas anécdotas muy, muy padres en el libro.

JLG: Que nos platique algunas.

MP: A mí, algo, porque, mira ve ésta foto, cuándo habías visto una foto de Agustín Lara vestido de charro, así como que no ¿no? Siempre su cigarro, en el piano. Luego le retrató las manos y dijo: ¿Por qué las manos? Nada más las puras manos, es que las manos dicen todo. O esta otra anécdota que le dijo: No, que se ponía de perfil pero de lado que no tenía la cicatriz. Le decía: A mí lo que me interesa es que la cicatriz le da una personalidad. Dice: un fotógrafo debe hacer lo que le pide el cliente, pero también hasta cierto punto, porque está su carrera profesional como fotógrafo.

JLG: Miguel Aceves Mejía también antes de dedicarse a lo charro, a cantar la música vernácula, fue bolerista...

MP: O locutor, Arturo de Córdova...

JLG: En la W...

MP: Tin-Tán fue locutor antes.

JLG: Pues platíquenos una anécdota.

HH: También la suerte de mi padre y de los artistas es que se conocieron antes de que ellos fueran famosos. El maestro Agustín quizá fue el único que ya era muy famoso cuando recurrió a mi padre; porque Cantinflas ya era conocido, pero no había llegado a destacar tanto como destacó en el Teatro Folies en el año 36.

Las anécdotas empiezan cuando conoce a Pedro Infante, cuando llega de Sinaloa, y así sin nada, y mi padre le hace las primeras fotos. Se hacen muy amigos, amigos, compañeros de parranda como las que se usaban antes, que era una parranda muy sana ¿no? Y lo acompañaba a cantar a Pedro a un salón de orquesta que había en el Hotel Reforma y le acompañaban un grupo de amigos y le hacían ronda ahí para animarlo, y mi padre cuenta que él era el presentador del show, pero al final le daban oportunidad a Pedro de que cantara, entonces cataba una canción que se llamaba Échale un quinto al piano y cuando terminaba los amigos empezaban a aventar algunos billetes y lo americanos aventaban dólares, y al final de eso recogían el dinero y Pedro les decía: Tú, cuánto pusiste, tu cuánto. Y les regresaba a cada quien su dinero y ya tenían para irse a pasear un buen rato...

HH: En aquella época que era lo grandioso de nuestra ciudad, que se conocía todo el mundo, eran abiertos, no había tantos problemas ¿no? Pero sobre todo el gusto por la gente, tanto de unos como de otros, estupendo eh.

JLG: En las matinees, en los cines, El Florida allá por el centro de la ciudad, el Cine Acapulco, había, aparte de la presentación de la película, había la parte musical en el intermedio, iban artistas a cantar.

HH: Sí, había otros cines anteriores a esos que mencionas como el Teresa, el Teatro Apolo, que estaban en las calles de San Juan de Letrán. San Juan de Letrán era la feria donde estaba ubicados todos los teatros importantes de la ciudad y sí, justamente las actividades que había en esos teatros se acompañaban con el piano, o la guitarra, o las actuaciones de algunos artistas ¿no?

MP: Ahora, tuvo una época muy importante en la cultura en México porque podemos ver en el libro las anécdotas que se cuentan, ese paso entre el teatro, la radio y el cine ¿no? Las diferentes etapas en la vida artística, cómo la radio tuvo su apogeo con la XEW, todas estas grandes radiodifusoras, después el paso al cine, al teatro cómico, a todo esto, o del teatro cómico a la radio y el cine.

HH: Eso es muy importante porque lo primero es que la gente tuvo acceso al teatro, a las carpas, al teatro, después vino el radio y después del radio el cine.

Por ejemplo, Pedro Infante siempre fue un cantante de, en el radio y después se hizo famoso en el cine, y así todos fueron danto estos tres pasos, pero lo interesante aquí era que la fotografía, los retratos, las fotos que lograba tener el público era su única oportunidad de tener a la persona cerca, no había oportunidad de que el público viera, como ahora, los viera en la tele, o en las revistas, en tantas cosas que hay.

Tener una fotografía postal de las que regalaban los artistas era un logro maravilloso para los aficionados y para la gente que amaba a los artistas, que estuviera dedicada con un autógrafo, era un testimonio muy grande que la gente lo ponían en sus paredes de sus casas, o la andaban presumiendo por todos lados.

MP: Ahora, hay un (...) también, hay unas fotos bellísimas de Tongolele y sobre todo Tongolele la retrató muchísimo, eran muy amigos, ¿por qué tanto Tongolele?

HH: Bueno, también, fíjate que aquí hay un antecedente especial. Mi padre, bueno, pues el hombre reconocido, pero mi padre tenía un gran apoyo en mi madre, su esposa Esperanza, que es quien lo ayudó, era su representante, la que hacía las notas, la que cobraba, la que organizaba y todo. Entonces esa fue un buen apoyo moral para el fotógrafo.

Sin duda Tongolele es la artista que más ha retratado Armando Herrera a través de 40, 50 años...

MP: ¿Por qué, por la amistad que los unió?

HH: Bueno, básicamente, primero por la calidad de las fotos de Armando y luego ya se estableció una amistad muy cercana con mis padres y Tongolele. Siempre estaba en casa y asistió a todos nuestros eventos familiares, es una gente que apreciamos muchísimo y admiramos mucho, pues es una mujer muy íntegra en lo personal, muy bondadosa, muy alegre, muy jovial es la palabra.

Entonces la empezó a retratar, como menciona ahí en la anécdota del libro, desde que ella no era nadie y que obviamente no tenía dinero, no habla el inglés, no hablaba más que inglés y llegaba a retratarse, unas fotitos chiquitas.

Y un día llegó a hacer lo mismo, le dijo Armando: Fíjate que no te puedo atender porque tengo apartado el estudio porque viene una gran artista que me recomienda un amigo que se llama Tongolele. Y ella se quedó así como diciendo: y yo qué hago, si yo soy Tongolele. Ya había hecho ella su ascenso.

JLG: Hay otra anécdota, si me permiten, en la página 135 que me llamó la atención: Dicen que Jorge Negrete agarró una ametralladora y Cantinflas una escopeta, y que los años 1945, la prensa de entonces decía que era una recreación de una película que estaban filmando, pero la verdad es otra.

HH: Mira, este texto está hecho por Fabrizio Mejía Madrid y es documentado y se ha documentado mucho en ese asunto. Efectivamente Jorge Negrete y Mario Cantinflas fueron los directivos o presidentes, directores de los artistas, del sindicato de la ANDA y llegaron a ser muy buenos amigos al principio, pero después por los líos sindicales y los problemas a los que se están.... y que los meten a ellos en líos, sí llegaron a tener serios problemas.

MP: Y enfrentamientos entre ambos, verdad, ¿o no?

HH: Sí, pero enfrentamientos de tipo sindical, eso se refleja después en la relación personal; sin embargo fueron dos hombres muy populares que se respetaron mucho. En un principio eran muy buenos amigos y después se distanciaron, y quizá lo que está hablando Fabricio es un poco figurado, que agarró una escopeta y una metralladora.

Ni Jorge, ni Cantinflas eran así, eran dos hombres íntegros, buenos los dos y la historia de Jorge que no tomaba ni una copa o que haya muerto de lo que murió, no bebía, y Mario menos, tampoco. Entonces eran dos hombres que luchaban por sus intereses del grupo y sí llegaron a tener enfrentamientos, pero yo lo entiendo como una alegoría de la...

MP: El libro, sabemos que presentó en diciembre, en la FIL de Guadalajara, ¿cómo les fue, cómo les fue en esa presentación?

HH: Pues fíjate que ese fue, en principio, el hecho de que el Fondo de Cultura Económica, que es la editorial más importante de Latinoamérica y quizá es la segunda de importancia en el mundo, haga una edición a partir de la sugerencia de Consuelo Sáizar Guerrero, y de Joaquín Díez-Canedo, que han trabajado enormemente con las, estamos muy orgullosos de ellos.

JLG: Cómo no, cómo no.

HH: Y presentarla en la FIL, que es el escaparate mundial en lengua española más grande de todo el mundo, fue algo muy importante, y además que nos acompaña en el Prólogo Monsivais, que es una gente espléndida y que conoce (...)

Entonces la presentación estuvo muy agradable porque se suscitaron varias cosas al mismo tiempo, fue el primer sábado y como estaba dedicado a Los Angeles, a la ciudad de Los Angeles, la FIL, hubo mucha gente que estaba muy interesada en el tema, y las editoriales y los distribuidores estaban muy interesados en conocer el libro.

Nos acompañó Jorge Fernández, el gran escritor; Fabricio, estuvieron varias personas en la presentación...

MP: Se ha de haber abarrotado de gente.

HH: Sí, había mucha gente, aunque las salas son pequeñas sí había más de 150 personas, eh.

JLG: Don Héctor, esto confirma que don Armando trae su estrella, sin duda. Todo esto que nos platica de la presentación del libro, tiene su suerte don Armando y le enviamos desde aquí un cordial abrazo...

MP: ¿Ya qué edad don Armando?

HH: Armando dentro de dos meses, primero Dios, cumple 97 años.

MP: Pues un saludo, un reconocimiento de nuestra parte.

HH: Se lo agradecemos muchísimo.

JLG: Un abrazo a don Armando.

HH: Muchas gracias Maru, muchas gracias José Luis.

JLG: Pues hay que darse una vuelta con El Fotógrafo de las Estrellas, don Armando Herrera, su hijo Héctor que presentarán el libro el 18 de marzo, anótele por favor, 18 de marzo, 19:30 horas, Centro Cultural Bella Época del FCE.

MP: Bella Época Tamaulipas, número 202, colonia Condesa. ¿Quiénes van a estar, rápidamente, don Héctor?

HH: Bueno, van a presentar Monsivais, Jorge Fernández, Fabrizio Méjía, estará Jaime Almeida, Tongolele presidiendo la mesa, es la que está en la portada.

JLG: Don Armando.

HH: Don Armando estará presente ahí en su silla de ruedas y su barba blanca que posee ahora para la presentación del libro.

MP: Muchas gracias, pues muchas gracias.

JLG: Por ahí estaremos don Héctor.

MP: Gracias, Héctor Herrera...

HH: Gracias por esta entrevista, a ustedes, muy amables.

MP: Hijo del fotógrafo de las estrellas, Armando Herrera y bueno, gracias por esta aportación para las generaciones que no vieron esto.

JLG: Debe formar parte de la biblioteca personal.

http://www.emedios.com.mx/genericas/detallenotaenlace.asp?id=10698517&idc=43&servicio=4&AA=0

 

Fuente: Radio Educación / Su casa y otros viajes / México
Jueves, 11 de marzo de 2010
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