Como parte del homenaje que el Fondo de Cultura Económica (FCE) rinde al filósofo Alejandro Rossi, a un año de su muerte, anoche se llevó a cabo una mesa redonda en la que se ponderó su capacidad y calidad de narrador.
Tocó a Joaquín Díez-Canedo, director del FCE, moderar Alejandro Rossi. Narrador, encuentro de opiniones, experiencias y puntos de vista al que se invitó a Christopher Domínguez Michael, Gustavo Guerrero, Tamara Kamenszain y Guillermo Sheridan para disertar sobre esa característica del escritor Rossi.
“Cuando Rossi viajaba de la indagación filosófica a la literatura, destacaba siempre la comodidad y afinidad que le proporcionaba respecto a lo que a él le interesaba del lenguaje literario, pero en contraparte, también decía que el no escribía con menos cuidado, ni con menos literatura, su rica prosa filosófica, dijo Díez-Canedo.
Recordó la preocupación manifiesta de Rossi por la exactitud en el lenguaje y por evitar el lugar común que no dice nada.
“Conforme el pasa del articulo filosófico al ensayo-ficción y al ensayo-cuento, crea una especie de tránsito, cuyo siguiente paso natural es la narrativa.
Expuso que ello se cumple cabalmente a lo largo de su producción literaria, y queda claramente establecido en su extraordinario libro Edén. Vida imaginada, “especie de autobiografía inventada, que desde luego recoge elementos de su niñez, pero que en realidad es otra cosa, es una ficción muy bien lograda.
Al hablar sobre la imagen del homenajeado Rossi con la que el se queda para siempre en su memoria, el moderador explicó que “es una imagen muy reiterativa, y es esta persona que decía “prefiero los seminarios que las clases” y “dialogar que exponer”, como ya lo explicó en estos días Juan Villoro.
Y narró la anécdota: “Juan Villoro llegaba con Alejandro Rossi y lo provocaba con una pregunta sólo para iniciar el diálogo.
Dijo que la imagen del filósofo es la de quien dice “qué tema propones tú, qué tema, para iniciar de inmediato una especie de diálogo, de discusión que terminaba con una narración.
Siempre salía con una visión muy aguda, filosa y exacta que inmediatamente sentaba un camino para la discusión, una brecha siempre novedosa y llena de información, subrayó el moderador de la mesa que congrego a un gran público en la Librería Rosario Castellanos del FCE.
“Quienes tuvimos la fortuna de ser amigos de Alejandro Rossi, y podemos acceder a sus libros como Edén, Manual del distraído y La fabula de las regiones, esperamos que próximamente se publiquen algunas recopilaciones de entrevistas con él, para reconstruir su presencia como gran conversador, concluyó.
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