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Culto a Mallarmé Reyes, Alfonso 9786071659637 FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (FCE)
En Culto a Mallarmé, Alfonso Reyes recupera la grandeza e importancia de dicho autor francés. Narrando aspectos biográficos y propios de la obra poética de Mallarmé, Reyes ensambla este texto que, además de presentar al poeta con sus lectores es, en parte, una propuesta de "unión de sectarios", más que la fundación de un programa estético. Partiendo de la idea del propio Reyes de que "Mallarmé, en nuestro tiempo, viene a ser el primer capítulo de toda investigación sobre la poesía", el autor continúa su cometido de tomar al propio autor francés como una puerta, para los lectores, a la estética en el terreno de la poesía. Recuperar hoy este estudio de Reyes es algo más que volver a Mallarmé, es también recuperar una perspectiva crítica de la poesía no sólo de Mallarmé, sino de la poesía en general. En este caso, Alfonso Reyes sería la llave de los lectores para abrir aquella puerta que para él es Mallarmé, esta puerta -dice Reyes- por la que se llega a la poesía.

Ficha catalográfica


Reyes, Alfonso
    Culto a Mallarmé/Alfonso Reyes—México : FCE, 2018
   225 pp.—(Colec. BREVIARIOS;599)
   2. Ensayos 3. Litertaura francesa - Crítica e interpretación 4. Literatura mexicana - Siglo XX
LC PQ7297 R41Dewey082.1 B846 V.599

Ficha editorial


1ª ed. en versión electrónica, 2018

Autor


Decir que Alfonso Reyes (1889-1959) ha sido el hombre de letras más prolífico, diverso y constante de la historia de México es además de un lugar común, un reconocimiento necesario. Polígrafo infatigable, cuya vida se logró entre la biblioteca y la embajada - Francia, España, Argentina, Brasil-Reyes dejó tras de sí una obra monumental cuya reunión ha sido en sí misma la obra de otros. Alfonso Reyes fue en muchos sentidos un hombre impulsado por la tragedia. Hijo de uno de los hombres fundamentales en la historia revolucionaria de México, el joven Reyes dejó el país, reacio a convertirse en secretario de Victoriano Huerta. Dejando ¨horrores a la espalda¨se marcha a la legación francesa en momentos en que la vida nacional era vista en Europa con una mezcla de repugnancia y desencanto. Sacudido por los acontecimientos entre facciones revolucionarias mexicanas, Reyes vive solo y mal en París. Sus únicos amigos son Diego Rivera, Amado Nervo y Angel Zarraga. La vida parisina no es lo que había soñado y entre saltos y casualidades va a dar a España, donde participa del Ateneo de Madrid y traba relación con Jose Ortega y Gasset, entre otros importantes escritores y pensadores que ayudarían a formar su concepción de las cosas. Octavio Paz dice algo contundente: sin Reyes nuestra literatura sería media literatura. Jorge Luis Borges, quien mucho debe al mexicano, escribió que si algunos recibieron el don en segmentos o arcos, Reyes obtuvo la circunferencia completa. Escribe Paz: ¨La poesía del humanista Alfonso Reyes es pudorosa y medida, pero estas cualidades no nacen, como en otros poetas, de la represión, de una sensibilidad extremosa, sino que fluyen naturalmente de un temperamento equilibrado… ni llama ni hielo : brasa, tibia atmósfera, melancolía sin amargura… con un ojo mira al cielo y con el otro le hace guiños a la tierra…¨. Como ensayista, rasgo esencial en su trabajo, Reyes hace un ejercicio crítico de construcción que e, a su vez, una labor imaginativa. Elegante irónico, Reyes es un hombre universal que a los mexicanos nos libró de la estéril absorción en nuestra propia cultura.

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