tienda

Nota publicada el sábado, 15 de diciembre de 2012

“Las cosmologías antiguas no son mitos pintorescos ni especulaciones caprichosas”
Por: Arturo Jiménez
Las disciplinas científicas “poderosas”, como la física, las neurociencias o la genética, captan el mayor número de fondos de los gobiernos y las empresas e impulsan “los laboratorios más grandes y costosos”, mientras las que quizá podrían cuestionar la idea predominante de que la conciencia sólo es un fenómeno cerebral, como la filosofía y la sicología, son consideradas “muy menores”.

El especialista español Juan Arnau, autor de Cosmologías de India: védica, sãmkhya y budista (FCE), presentado hace unos días en la librería Octavio Paz del Fondo de Cultura Económica, agregó incluso que dentro de esas mismas disciplinas científicas “menores” es “marginal” la idea de que la conciencia no es algo exclusivamente cerebral.

Acompañado de los investigadores del pensamiento, las religiones y las tradiciones hindúes Benjamín Preciado Solís y Adrián Muñoz García, de El Colegio de México, y de Óscar Figueroa como moderador, Arnau aseguró que las cosmologías antiguas no son “mitos pintorescos ni especulaciones caprichosas”, sino “modelos ingeniosos” que podrían ayudar a reorientar las ideas del mundo que hoy predominan.

Situó a Cosmologías de India en una línea de investigación más amplia: el lugar de la conciencia en el mundo moderno y en las disciplinas científicas contemporáneas, en las que sale “muy mal parada”.

Agregó que el libro, que pretende contribuir al debate sobre la conciencia en las disciplinas contemporáneas, es una reivindicación de “un viejo tema de la filosofía: el problema mente-cuerpo”, pues hoy predomina el paradigma biomédico de que la conciencia es un fenómeno que sólo se produce en el cerebro.

Mientras, en las cosmologías antiguas –varias de ellas aún vigentes en países como la India– “la conciencia es un fenómeno expandido y el cerebro o mente humana es un lugar o espacio donde resuena la conciencia, que es omniabarcante”.


Aproximación desde la filosofía

Preciado, por su parte, comentó que Arnau aborda de qué manera aparece como tal el cosmos, el universo, cómo se nos presenta y se desarrolla, y de qué modo pensadores de tres escuelas diferentes, muy antiguas pero todavía vigentes, han seguido produciendo a lo largo de los siglos.


Dijo que Arnau aborda los textos clásicos, más antiguos, que dan una idea de cuáles eran las posiciones respecto de ciertos problemas de estas escuelas, como el origen del universo, la causalidad, el espacio, el tiempo, y doctrinas particulares de la India, como el karma, de la rica tradición filosófica y espiritual hindú.

“Un tema central es de qué manera se relaciona la mente individual con la mente cósmica, cómo el mapa de la conciencia, de la mente del individuo, es un reflejo, un espejo o posiblemente un origen de la mente cósmica y del fenómeno cósmico.”

En todas las filosofías de la India y las tres que aborda el libro, dijo, aparece ese punto: la mente y el cosmos y de qué manera el individuo se está relacionando con el mundo, con el universo. “Esta es una particularidad de las escuelas de la India. En occidente sólo de manera rara, y en algunas escuelas, se ha abordado este problema.

“Nuestra tradición es la de la exterioridad del mundo. A lo más que se llega es a decir que hay un mundo interior, pero es un mundo individual, perecedero, el de las ideas. Algunos filósofos han tratado de llevar el mundo de la mente y de las ideas hacia el exterior, pero el mundo moderno está basado en un paradigma científico que ha dejado este otro mundo interno al terreno de la religión, la sicología, la siquiatría, y se ha tratado de mantenerlo ahí, sin pensar que es posible hacer esta relación.”

Muñoz García explicó que la cosmología supone el estudio del origen, naturaleza y finalidad del universo y que en su libro Arnau ensaya una aproximación desde la filosofía.

Tras una compleja disertación, agregó que hay pocos libros sobre el tema que valgan la pena en español y que el de Arnau introduce al lector en problemas complejos de un modo sencillo y accesible.
Librería Virtual
Fuente: La Jornada / México / Distrito Federal Versión para imprimir