De viva voz

Reyes, Alfonso

ISBN: 9786071657152 | Clave FCE: 012203L

De viva voz reúne cartas, prólogos, alusiones, discursos y notas de Alfonso Reyes donde las meditaciones crecen hasta convertirse en verdadera colección de ideales y repertorio de experiencias, pero también en conciencia colectiva, retrato de lo que somos y de lo que deseamos ser. Aquí el autor reflexiona, por ejemplo, sobre la idea del bien castigado y del mal premiado en algunos textos literarios como el Zadig de Voltaire o Los infortunios de la virtud del Marqués de Sade o refiere, a propósito de un libro de Miguel Ángel Asturias, el pacto indisoluble que han jurado la poesía y el hombre, al tiempo que dedica algunas líneas al libro de uno de los poetas más representativos de Perú: "Cuando conocí a Alberto Guillén -escribe Reyes-yo creo que él no era feliz. Hacía otras cosas, escribía otras cosas. No distinguía bien las necesidades de su espíritu. Una lumbre de finura estética ardía ya dentro de sus ojos y esa lumbre desató un impulso. Y ese impulso -la investigación hacia la belleza- lo fue poco a poco sacando al camino real. Descubrirse, encontrar su camino. Cuando volví a ver a Alberto Guillén ya sus ojos eran sus ojos".

Presentación: ELECTRONICO
Peso 0.01 kg
Idioma ESPAÑOL
Idioma original ESPAÑOL
Editorial FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (FCE)
Año de edición 0
Colección VIDA Y PENSAMIENTO DE MÉXICO
Área temática LITERATURA

Alfonso Reyes

De viva voz México : FCE, 2018
167 pp., Colección VIDA Y PENSAMIENTO DE MÉXICO
1. Ensayos 2. Literatura mexicana - Siglo XX

  • Alfonso Reyes

    Decir que Alfonso Reyes (1889-1959) ha sido el hombre de letras más prolífico, diverso y constante de la historia de México es además de un lugar común, un reconocimiento necesario. Polígrafo infatigable, cuya vida se logró entre la biblioteca y la embajada - Francia, España, Argentina, Brasil-Reyes dejó tras de sí una obra monumental cuya reunión ha sido en sí misma la obra de otros. Alfonso Reyes fue en muchos sentidos un hombre impulsado por la tragedia. Hijo de uno de los hombres fundamentales en la historia revolucionaria de México, el joven Reyes dejó el país, reacio a convertirse en secretario de Victoriano Huerta. Dejando ¨horrores a la espalda¨se marcha a la legación francesa en momentos en que la vida nacional era vista en Europa con una mezcla de repugnancia y desencanto. Sacudido por los acontecimientos entre facciones revolucionarias mexicanas, Reyes vive solo y mal en París. Sus únicos amigos son Diego Rivera, Amado Nervo y Angel Zarraga. La vida parisina no es lo que había soñado y entre saltos y casualidades va a dar a España, donde participa del Ateneo de Madrid y traba relación con Jose Ortega y Gasset, entre otros importantes escritores y pensadores que ayudarían a formar su concepción de las cosas. Octavio Paz dice algo contundente: sin Reyes nuestra literatura sería media literatura. Jorge Luis Borges, quien mucho debe al mexicano, escribió que si algunos recibieron el don en segmentos o arcos, Reyes obtuvo la circunferencia completa. Escribe Paz: ¨La poesía del humanista Alfonso Reyes es pudorosa y medida, pero estas cualidades no nacen, como en otros poetas, de la represión, de una sensibilidad extremosa, sino que fluyen naturalmente de un temperamento equilibrado… ni llama ni hielo : brasa, tibia atmósfera, melancolía sin amargura… con un ojo mira al cielo y con el otro le hace guiños a la tierra…¨. Como ensayista, rasgo esencial en su trabajo, Reyes hace un ejercicio crítico de construcción que e, a su vez, una labor imaginativa. Elegante irónico, Reyes es un hombre universal que a los mexicanos nos libró de la estéril absorción en nuestra propia cultura.