Mala yerba y Esa sangre

Azuela, Mariano

ISBN: 9789681609108 | Clave FCE: 015106R

$85.00 (Precio de lista, únicamente informativo)

Mala yerba, publicada a finales del Porfiriato, conlleva una imagen fiel de la situación en que se encontraban los trabajadores del campo con respecto a los poderosos hacendados. Esa sangre continúa la acción de los personajes de la novela anterior que sobrevivieron a la Revolución Mexicana y se desempeñan en el mismo ambiente rural.

Presentación: RUSTICO
Peso 0.18 kg
Idioma ESPAÑOL
Idioma original ESPAÑOL
Editorial FONDO DE CULTURA ECONÓMICA (FCE)
Año de edición 1971
Colección COLECCIÓN POPULAR
Área temática LITERATURA

Mariano Azuela

Mala yerba y Esa sangre 2ª ed.- - México : FCE, 1984.
221 pp. ; 17 x 11 cm, Colección COLECCIÓN POPULAR
1.Novela Mexicana 2.Literatura Mexicana - Siglo XX

  • Mariano Azuela

    El fervor evocativo de la Revolución y su obra literaria primigenia, Los de abajo, permitió que por años este fuera el libro de más venta constante en México. Si no el más leído ni el mejor comprendido, sí el que todos tenían, gracias a su inevitable presencia en las solicitudes de secundarias y preparatorias. Mariano Azuela (1873-1952), un médico enfermo de literatura, escribió en total 23 novelas, la mayoría de las cuales son desconocidas o al menos poco divulgadas. Quizá en su obra haya una línea directa que proviene de Rafael Delgado y de Manuel Payno y abre espacios para la moderna narrativa: Agustín Yáñez, como ejemplo mayor. Los hechos abusivos que marcan a la vida de Demetrio Macías y su mezcla con los riesgos políticos del momento, le quitan a la circunstancia revolucionaria buena parte del matiz de impulso incorruptible que le dio por años la mitología oficial. Azuela es en el fondo un hombre simple con acentuada vocación artística cuyos mejores momentos literarios se deben a una audacia a la que no se atrevieron otros más comprometidos con la tradición. Más que la novela de la revolución, Azuela hizo una revolución en la novela. Hizo además biografías y ensayos y obras de teatro. José Luis Martínez cita que el médico dijo en el Colegio Nacional del que fue fundador: Tomar la perspectiva del lector ordinario que lee y da la impresión de lo que lee, despreocupadamente sin preocuparse de pareceres ajenos. ¨