Reconocen labor de un historiador

Ignacio Rubio deja más de 400 textos literarios

El Patronato Pro Historia Peninsular (ProHispen) informó sobre sobre el historiador yucateco Ignacio Rubio Mañé en sus cápsulas “Miradas en el tiempo”, que transmite en redes sociales lunes, miércoles y viernes.

“Don Ignacio nació en 1904 y murió en 1988, el 16 de abril”, indica Margarita Díaz Rubio en un vídeo publicado el pasado 3 de junio en la cuenta ProHispen, A.C., en la plataforma YouTube.

“Primero que nada quiso ser abogado, pero tuvo un profesor que se apellidaba Altamira, español que le inculcó el amor por la historia, tiró la toga y se dedicó a la historia y para eso vivió”, agrega Margarita Díaz, presidenta del patronato.

“Sus premios internacionales y sus escritos, entre otras cosas, son vastísimos, su acervo está en Pro Historia Peninsular y es uno de los principales acervos a nivel nacional que se tienen resguardados”.

“Es tan incalculable todo lo que tiene, que hasta ahorita no hemos podido digitalizarlo completamente”.

Margarita Díaz dio una reseña del libro “…y vivieron en Mérida”, de su autoría:

Rubio Mañé fue autor de libros como Los Piratas Lafitte, La Casa de Montejo, Alcaldes de Mérida e Introducción al estudio de los virreyes de Nueva España, 1535-1746, trabajo acucioso que le llevó cinco años de investigación

Su producción literaria rebasa 30 títulos, 225 artículos y más de 160 reseñas.

“Estuvo largos años en los archivos españoles para documentar la monumental biografía, desafortunadamente inconclusa, sobre el segundo conde de Revillagigedo y la administración colonial”.

“Su obra más completa y valiosa, por información y construcción histórica, la representan los cuatro volúmenes de introducción al estudio de los virreyes que denominó ‘El virreinato’, editado con la UNAM y el Fondo de Cultura Económica en 1983”, expresa.

Margarita Díaz señala que “nos dio trabajo encontrar dónde nació Ignacio Rubio Mañé, era una casona interesante como las que se derribaron y ahora hay un hotel allá. Está exactamente enfrente del Parque de la Madre, en la calle 60”.

“Cuando llegamos allá, el dueño del hotel se negó rotundamente, expresó que no quería ninguna placa. Mi actitud persistente hizo que finalmente aceptara. Y así le develamos una placa, que si quieren ustedes saber más de él pueden entra a internet y tener un poquitito más de documentación sobre ese distinguidísimo personaje”, puntualizó la presidenta.

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