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Libros de la semana: Elisa Díaz Castelo, Pierre Michon
Abrimos con El reino de lo no lineal, la poderosa obra con que Elisa Díaz Castelo ganó el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020. En otro tono, los versos de Javier Cravioto Padilla emergen con un eco nostálgico que nos invita a pensar y repensar la muerte. Vamos ahora con el Pierre Michon, uno de los escritores franceses más diestros a la hora de construir personajes sólidos como el tronco de un roble, muestra de ello es Prosas y mitos. Por último, tenemos la prosa implacable de Enrique Urbina, quien entrega Nadie encontrará mis huesos.
Elisa Díaz Castelo. El reino de lo no lineal. Fondo de Cultura Económica. 69 pp.
La obra ganadora del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020, muestra las caras de la vida a través de la descripción de la muerte. Mediante imágenes comunes y cotidianas, la lírica va trazando diferentes visiones sobre lo que es estar vivo, desde lo más hermoso y optimista, hasta lo más crudo y cruel, todo esto por medio de personajes que han experimentado, en diferentes grados, cercanía con la muerte. Se trata de un poemario original, unitario, coherente, con buen manejo del verso y emotivo; asimismo, destaca el humor relacionado con el tema central que es la vida y la muerte.
Pierre Michon. Prosas y mitos. Jus. Trad. Nicolás Valencia. 176 pp.
“Poco importa que Gévaudan e Irlanda sean los escenarios donde se representan estos dramas breves. Lo que importa es que con el mundo se hagan países y lenguas; con el caos, sentido; con las praderas, campos de batalla; con nuestros comunes, nombre propio”. Qué mejor aliciente que las palabras del propio Michon para introducir a los lectores en los relatos recogidos en este volumen; “Mitologías de invierno”, “El emperador de Occidente”, “El rey del bosque” y “Abades” están habitados por personajes evocadores, cuyas vicisitudes transcurren en exuberantes escenarios. A través de su característica prosa lírica y rica en imaginería, el genio francés aborda cuestiones tan ecuménicas como el poder, la muerte, la belleza o el arte.
Enrique Urbina. Nadie encontrará mis huesos. Paraíso perdido. 129 pp.
Calificado como un pulp existencial, este volumen se encuentra habitado por personajes postapocalípticos donde lo sobrenatural dialoga con lo inevitable destino. Por las páginas del narrador mexicano circulan ecos de la literatura de anticipación, del cine y los videojuegos.
Javier Cravioto Padilla. Los que se fueron, los que llegaron. 93 pp.
Poemas en un espíritu de nostalgia, de “saudade” en el sentido de resolver en el pensamiento la distancia en el tiempo. Los poemas de Cravioto son testimonio forjado a fuego vivo de que nada de lo que alguna vez nos marcó nos termina de abandonar por completo.