Los Reyes entregan el Premio Cervantes al poeta Francisco Brines entre naranjos y sillas de mimbre

En su casa de Oliva, rodeado del paisaje de su infancia que ha inspirado sus versos, Francisco Brines ha recibido este mediodía de manos de los reyes Felipe y Letizia la medalla del Premio Cervantes. El acto ha tenido un carácter íntimo, sin discursos protocolarios. Se ha celebrado en el patio interior de la masía Elca, a las afueras de la población valenciana, donde vive el poeta de 89 años. Su frágil salud y la pandemia del coronavirus impidieron que se desplazara a Alcalá de Henares (Madrid) el pasado 23 de abril y que disfrutara de la tradicional ceremonia. Sentados en sillas y sillones de mimbre, entre macetas, jazmines y una gran enredadera de buganvillas, los Reyes han departido con el poeta; su sobrina Marina Brines; el presidente de la Generalitat, Ximo Puig; el ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, y el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado. Han hablado de literatura, de los últimos premios Cervantes que han recaído en poetas y, en esta ocasión, también en un académico de la RAE, lo cual no es nada habitual. Brines ha contado recuerdos de su infancia y detalles de la vida de Elca, la finca de naranjos que heredó de sus padres. En segundo plano, se hallaban el alcalde del municipio alicantino de Pego, David González; la directora general del Libro, María José Gálvez; la presidenta de la Fundación Francisco Brines, Àngels Gregori, y el escritor amigo del premiado Fernando Delgado.

La conversación ha sido fluida y emocionada. “Él estaba muy feliz y emocionado, tranquilo, cercano. Los Reyes han destacado la belleza del lugar”, han señalado Àngels Gregori y María José Gàlvez. Un micrófono permitía amplificar el hilo de voz del autor de El otoño de las rosas. Una hora después de entrar, Felipe y Letizia han salido de la casa y han desandado el camino, entre pinos y palmeras, de acceso a la masía hasta subirse a un

Emocionado y nervioso desde que el martes le comunicaron que este miércoles era el día de la visita de los Reyes (se lo ocultaron para evitarle más nervios), Brines les ha regalado su libro más preciado, La iluminada rosa negra, una antología de 40 poemas con 20 serigrafías del pintor murciano y amigo del escritor Antonio Martínez Mengual, editado por Ahora, y Premio Nacional al mejor libro de bibliófilos en 2004. En el acto celebrado a puerta cerrada, Brines también ha obsequiado al resto de los presentes con un libro antológico de sus poemas, recién editado por el Fondo de Cultura Económica y la Universidad de Alcalá.

El escritor no ha dejado de agradecer a todo el mundo su presencia en Elca, “el territorio mítico” de su obra, según la poeta y amiga Àngels Gregori. Los Reyes se han desplazado por segundo año consecutivo para entregar el Cervantes, el más importante galardón literario en castellano, dotado con 125.000 euros. El pasado año viajaron a Barcelona para dárselo al también poeta Joan Margarit, fallecido hace tres meses.

 

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