Santoral cervantino

En los primeros días de mayo de 2021, el libro titulado Una botella al mar, cumplía 50 años de singladura. El libro lo escribí en 1971. Por raro que parezca, no se publicó hasta 2018. La efeméride de esos 50 años los ha celebrado quedándose a vivir en la Biblioteca del Instituto Cervantes, en compañía de los mejores libros imaginables.

Una botella al mar lleva en sus páginas 19 entrevistas a creadores mexicanos. Ellos son: nueve narradores, Agustín Yáñez-Juan Rulfo-Juan José Arreola-Carlos Fuentes-Vicente Leñero-Salvador Elizondo- Juan Tovar-José Agustín-Gustavo Sainz; tres poetas, Carlos Pellicer-José Emilio Pacheco-Eduardo Lizalde; tres artistas, David Alfaro Siqueiros-José Luis Cuevas-Brian Nissen; un dramaturgo, Emilio Carballido; un arquitecto, Fernando González Gortázar; un cineasta, Felipe Cazals y un compositor, Manuel Enríquez.

Como en el año de la publicación del libro pintaban malos augurios para los mexicanos que vivían en suelo estadounidense, pedí a los editores, Fondo de Cultura Económica, el favor de poner al frente de las entrevistas la siguiente dedicatoria: Dedico este puñado de encuentros con creadores mexicanos, a los sueños de millones de compatriotas suyos, residentes al norte del Río Bravo; porque una vida sin sueños es una noche sin estrellas

N.- Además de la edición en papel, existe otra en digital. 

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            El día 9 de mayo de 2021 murió el escritor y poeta José Manuel Caballero Bonald. Había nacido en Jerez de la Frontera en 1926.

A finales de los años noventa, varios miembros de la Academia de la Lengua Española, decidieron proponerle como nuevo académico al poeta jerezano. Cuando parecía llegado el momento de conseguirlo, el veto de una influyente mano de musgo frustró la propuesta.

Con la fuerza de ese rayo de sol que se le escapó a la sombra, así le llegó a Caballero Bonald la noticia de la concesión del Premio Cervantes de Literatura. Corría el año 2012. El 23 de abril (fecha conmemorativa de la muerte de Cervantes), leyó su discurso en el acto de la entrega del Premio. Leído con ardorosa serenidad, el texto tuvo una excelente acogida por la audiencia, al punto de considerarlo como uno de los más brillantes, desde el pronunciado por el poeta de la Generación del 27 Jorge Guillén en 1976. Los lectores pueden encontrarlo en Google [Caballero Bonald discurso premio cervantes]

Solo diré que en uno de los pasajes de su discurso recordó a los poetas de su generación, ya desaparecidos, José Ángel Valente, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, Ángel González, Claudio Rodríguez, José Agustín Goytisolo…

A partir del pasado 9 de mayo, todos ellos volvieron a estar juntos de nuevo. Ya las palabras de Sófocles los iguala: No proclamemos dichoso a ningún hombre antes de su muerte.

N.- Guardo con atesoramiento cuatro cartas suyas y el regalo de una entrevista (juego de preguntas y contra preguntas, como él lo llamaba).

 

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