¡Qué niño más lento!

De prisa, de prisa, de prisa ¡todos andan de prisa! Para comer, para jugar, para trabajar… Parece que hacer más cosas más rapido fuese mejor. No nos asombra entonces que para el resto de las personas sea Néstor, el protagonista, quien ande por la vida demasiaaaado lento… pero Néstor NO es lento, él vive fiel al ritmo que le marca su interior, pasito a pasito… “Tam, tam, tam…” 

Anterior Siguiente