Detalle noticias
Derechos autorales del poeta Octavio Paz, a revisión
CIUDAD DE MÉXICO. Luego de depositar las cenizas de Octavio Paz y de Marie José Tramini en el Memorial del Colegio de San Ildefonso, que lleva su nombre, el siguiente paso será la revisión de los derechos de autor, dijo a Excélsior Eduardo Vázquez Martín, coordinador ejecutivo de dicho colegio.
Lo más importante es el tema del manejo de los derechos, de la reimpresión y difusión de las obras de Paz. Ese es el centro, no cuenta con un sitio, pero tiene que ver con las decisiones para garantizar la mayor difusión de la obra, como dijo la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum”, expresó.
Ahí habrá que ver con las editoriales públicas del Estado mexicano, como el Fondo de Cultura Económica (FCE), que publicó las obras completas, u otras como Gallimard, Galaxia Gutenberg, entre otras. Lo importante que viene es garantizar que esos derechos sean accesibles a las instituciones y que puedan garantizar su reproducción y su difusión más amplia”, aseveró.
¿Cómo se formaría ese fideicomiso que tendría su sede en la cuarta sección de Chapultepec?, se le consultó.
No lo sé. Entiendo que hay bienes, los cuales pueden generar recursos y que esos recursos se van a poner al servicio de la difusión de la obra. Me parece que esa es la operación para su difusión y el mantenimiento de los acervos que se están heredando que incluyen arte, objetos, la biblioteca. Todo eso tendrá un destino tan digno como el que se le ha podido dar a los restos y a la memoria de Paz en San Ildefonso”.
¿Las obras de arte del legado podrían ser llevadas a San Ildefonso? “Puede ser. Lo que digo es que llevamos cuatro años para solucionar esto (el depósito de las cenizas). Nosotros estamos abiertos a participar, con nuestros mandantes, que son el gobierno federal, la CDMX y la UNAM para colaborar en lo necesario”.
¿Qué noticia tiene del archivo? “Sé es que se está resguardando, que algunos de esos materiales se encontraron en condiciones muy críticas por el paso de los años y por la convivencia con la fauna felina que compartía la vida del poeta y de su compañera. Todo eso ha tenido un trabajo de áreas especializadas para estabilizar libros, documentos, y que ese trabajo va a continuar”.
Sin embargo, destacó la develación del memorial en San Ildefonso como un primer paso para apuntalar el legado de Paz.
Lo que hicieron las instituciones fue separar las cenizas de ese proceso (legal) que, en un momento dado, parecía imposible”, dijo.
Papel por papel puede llevar cuatro o cinco años más, pero urgía un acto civilizatorio, es decir, dar un recinto a las cenizas, y ahí las áreas jurídicas lograron hacer eso: no atar de forma indisoluble el destino de ese legado a las cenizas”, apuntó.
¿El Memorial no se convertirá en un espacio demasiado solemne? “No, aquí la arquitectura ayuda. No es un templo, sino un espacio en el que están los restos de Octavio Paz y de Marie José, pero están dentro de un espacio que es biblioteca (con mil ejemplares), sala de lectura, salón para dialogar con los libros y con los lectores”, concluyó.
ENTRE EL MENOSPRECIO Y LA MEMORIA COLECTIVA
Las redes sociales de la Secretaría de Cultura federal, que encabeza Alejandra Frausto, utilizaron una instantánea del reconocido fotógrafo Rogelio Cuéllar (Ciudad de México, 1950), quien lamentó que la dependencia utilizara una imagen de su autoría el pasado 31 de marzo, sin ser consultado y sin consignar su autoría.
En este momento tengo dos sentimientos”, expresó a Excélsior. “A nivel institucional, la ignorancia, el menosprecio por mi trabajo y una falta de respeto.
Y a nivel personal, me encanta que aparezcan mis fotos en los periódicos y que mi trabajo forme parte de la memoria colectiva. Me encanta que se publiquen. Pero no está bien que una institución, que se llama Secretaría de Cultura carezca de mesura y respeto”, señaló.
Aquella instantánea la tomó Cuéllar –quien también es autor de la imagen que fue colocada en el Memorial Octavio Paz y Marie José Tramini–, mientras trabajaba como freelance para Revista de Revistas, de Excélsior con Vicente Leñero, en 1975.
Primero le propuse a Leñero que me gustaría fotografiar a Paz con el equipo de redacción de Plural. Así que hablé con Octavio y me dijo que reuniría al consejo y todos posaron como si fuera un equipo de futbol, incluso Gabriel Zaid.
Una semana después, les dije a Octavio y a Marie Jo que quería hacerles una foto de pareja, con la luz de la matinal y aceptaron, posaron para mí como príncipes. De esa serie es la fotografía”, relató.