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Fondo de Cultura Económica atrae plan editorial capitalino
La irrupción de Paco Ignacio Taibo II a la política editorial pública del gobierno federal, en torno al fomento a la lectura terminó con la edición de libros que venía realizando el Gobierno de la CDMX. Desde el inicio de la actual administración, la Secretaría de Cultura local, que encabeza José Alfonso Suárez del Real, decidió sumarse al proyecto que emprendió el escritor, y canceló el Programa de Publicaciones.
La coedición de un sólo libro en 2019 (La sombra del Caudillo, de Martín Luis Guzmán) y planes para editar dos libros más en 2020 (una biografía de Leonora Vicario y un título más que se planea regalar el Día Internacional del Libro), son los únicos proyectos editoriales que ha dejado esta alianza. Suárez del Real dice que a la ciudad no se le ha arrebatado ningún proyecto, sino que “queremos darle un giro a la coedición que se venía dando”.
“En 2016, Miguel León-Portilla alabó la publicación de Mapa de México-Tenochtitlan y sus contornos hacia 1550, que fue coeditado por la Secretaría de Cultura de la CDMX y Era; ese mismo año apareció la celebrada edición facsimilar de la revista El Machete, en la que participaron al menos ocho diferentes instituciones. Suárez del Real afirma que el tiraje de aquellas ediciones, “tampoco era una cantidad importante que se echara a faltar y además eran muy especializados”.
Más que ahorro para el gobierno capitalino, señala, la decisión de sumarse al plan del Taibo, al frente del Fondo de Cultura Económica (FCE), “fue un tema de efectividad. La decisión la tomamos cuando hicimos la revisión de lo que nos habían entregado: fue encontrarnos bodegas con muchos ejemplares, te estoy hablando no de Eduardo (Vázquez Martín, el exsecretario de Cultura), de esa parte encontramos pocos ejemplares, pero de las pasadas gestiones, encontramos cantidades impresionantes”.
El funcionario asegura que los tirajes de los libros que se coeditaban iban de los dos mil a los cinco mil ejemplares y que se hacían “no más de ocho o 10” títulos al año:
Había libros de poesía, pero por ejemplo se hizo el Libro verde (donde se delineaba el desarrollo cultural capitalino) con un tiraje de cinco mil, un tiraje en rústico y uno en pasta dura; había libros de O’Higgins, con un tiraje de mil ejemplares y me encontré 800 en bodegas”.
Ahora, agrega Suárez “queremos tener libros que verdaderamente se puedan distribuir de manera intensa y gratuita a todos lados. Yo soy muy respetuoso, no crítico, esa era una política o forma de generar ediciones en pequeños tamaños, no eran masivas, tal vez soy hijo de Para leer de boleto en el Metro, que hablábamos de tirajes de miles”.
Por su parte Paco Ignacio Taibo II dijo que este año la colaboración incluye una mayor participación en la Feria del Libro del Zócalo, estar en los Remates, llevar colecciones de Vientos del pueblo, en exhibidores a todos los Pilares y editar el libro del homenaje Internacional del libro”.